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Friday, November 20, 2015

El filósofo del metri dice:

La indexación no hace
diferencia entre un salario
mínimo y uno misérrimo


¿En 2016, están los empresarios
dispuestos a aumentar salarios?

Roberto Fuentes Vivar*


El pleno de la Cámara de Diputados aprobó ayer la propuesta presidencial de reforma constitucional para la desindexación del salario mínimo y que sea desvinculado de cuotas, pago de créditos y sanciones, entre otros términos legales, y las modificaciones fueron enviadas para su aprobación a los congresos locales.

¿Qué significa en términos llanos esta palabra tan rara de desindexación del salario mínimo”. Sencillamente se trata de que el salario mínimo se va a desvincular de multas, castigos, cálculos, sanciones y situaciones legales que utilizan al salario mínimo como referencia. En su lugar se va a crear una unidad especial de medida que se va a llamar, de acuerdo con los diputados, se llamará Unidad de Medida y Actualización.

De acuerdo con los análisis presentados en el Poder Legislativo, actualmente hay 2 mil 314 precios diseminados entre cientos de leyes y reglamentos que utilizan al salario mínimo como base.

Antes de entrar a detalle en lo que representa esta medida, hay que poner en contexto lo que sucedió ayer. Primero, hay que aclarar que esta desindexación ya había sido aprobada por el senado hace unas semanas.  Segundo, hay que poner en el contexto la polémica que desató hace un año el jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, cuando propuso que el salario mínimo se elevara a 82 pesos, como una forma de comenzar a recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores. La propuesta fue desechada por ser inflacionaria. Casi inmediatamente después el equipo de Luis Videgaray comenzó a trabajar en una propuesta para ahora sí desindexar el salario mínimo.

La idea inicial de la reforma aprobada ayer es, en principio positiva, porque libera a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, de los nulos aumentos salariales anuales. Sin embargo, habrá que ver en las discusiones de esta comisión, si la iniciativa privada está dispuesta a aumentar los salarios de manera sustancial para 2016. Y aquí viene una pregunta. Anteriormente al aumentar el salario mínimo, casi inmediatamente había un aumento proporcional a los trabajadores que recibían un salario mayor al mínimo ¿seguirá siendo así? ¿O también la desindexación operará hacia arriba, lo cual no se menciona en la ley?

En términos generales, ya no existirá el pretexto de que aumentar salarios mínimos es inflacionario. Sin embargo, la nueva ley plantea diversos escenarios.

Uno es que, tras esta reforma, es posible que  suceda lo que pasó a las llamadas Unidades de Inversión (Udis) que fueron creadas hace 20 años, cuando apenas los mexicanos comenzábamos a vivir las consecuencias del tratado de Libre Comercio de América del Norte, en 2015. Estas unidades, copiadas del esquema financiero chileno elaborado por los Chicago Boys, fracasaron rotundamente.

Otro escenario es que al eliminarse el salario mínimo como unidad de referencia, tarde o temprano sea eliminado totalmente y los salarios queden, como lo plantea la iniciativa privada desde hace muchos años, al libre juego de la oferta y la demanda.

Ya desde hace décadas, prácticamente desde hace 37 años, cuando se inició la costumbre legal de indexar multas y sanciones al salario mínimo, los hombres de negocios aseguraban que el salario mínimo no existía, pues ellos pagaban más, y sólo era un elemento de referencia.

Lamentablemente ni los empresarios ni el sector público (salvo excepciones de funcionarios de alto nivel)  están dispuestos a pagar salarios dignos, a pesar de que el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, señale que para que la economía funcione se necesitan 12.5 millones de trabajos viene remunerados.

Lo que sí es un hecho es que esta medida, por sí sola, no va a recuperar el poder adquisitivo de los salarios. La prueba de fuego de esta nueva ley se verá en unos días más cuando comiencen las discusiones para el salario mínimo de 2016. Por lo pronto, como dice el filósofo del metro: La semejanza entre un salario mínimo y el salario misérrimo no es la indexación, sino la explotación.
 
*Comentario para Radio Educación/20 de noviembre de 2015

 

 

 

 

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