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Friday, September 04, 2015

El filósofo del metro dice:

La cruda de los datos
puede ser más dura que
la borrachera de palabras

Instituciones desmienten a EPN

Roberto Fuentes Vivar*


No sé qué será más doloroso para un presidente, ¿Ser destituido y puesto a disposición de las autoridades por casos de corrupción como sucedió en Guatemala? ¿O presentar un informe de gobierno y al día siguiente ser desmentido por las instituciones oficiales?

Seguramente en el vecino país del sur, el expresidente Otto Pérez Molina, ha de estar sufriendo en carne propia lo mismo que sus gobernados sufrieron durante su mandato, el cual fue rechazado por una amplia mayoría de la población.

Pero también seguramente, en Los Pinos, Enrique Peña Nieto debe estar sufriendo porque la población no lo quiere, dice que está en camino incorrecto y hasta las propias instituciones lo desmienten.

El miércoles decía, textualmente casi al final de su discurso ante 1,500 invitados especiales afines, que “Todos estos datos confirman que, ante la debilidad de la economía internacional, ha sido la fortaleza de nuestro mercado interno, el principal motor del crecimiento económico del país”.

Dos días después el INEGI dio a conocer hoy el Indicador Mensual del Consumo Privado en el Mercado Interior, el cual descendió 0.3% durante junio de este año frente al mes inmediato anterior. Por componentes, el consumo de Bienes y Servicios de origen nacional tuvo un decremento de 0.4% y el consumo de Bienes de origen importado fue superior en 4.5 por ciento. Es decir que el consumo interno y sobre todo de productos nacionales no está tan bien como lo presumió Peña Nieto en su fiesta del día del presidente.

En su informe particular, Peña Nieto expuso datos y más datos, para tratar de documentar que su gobierno va por el rumbo correcto. Sin embargo, nadie o casi nadie le creyó. Al grado de que al día siguiente, el mismo  INEGI dio a conocer el Indicador de Confianza Empresarial Manufacturero  correspondiente a agosto, el cual registró un descenso de 0.59 puntos con respecto a julio y se ubicó en el nivel más bajo en lo que va del sexenio,

La respuesta de este indicador es tajante, pues menos del 50 por ciento de los empresarios tienen confianza en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Incluso, el subíndice que mide  si es momento adecuado para invertir sumó 93 meses por debajo de los 50 puntos (de un total de 100) y en algunos segmentos –este subíndice mide respuestas de la industria, la construcción y el comercio, está debajo de 30 puntos. Es decir que menos de uno de cada tres empresarios considera que es buen momento para invertir.

Para colmo, hoy el INEGI y el Banco de México presentaron el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) al mes de agosto de 2015, con una reducción mensual de 1.18% con relación al mes anterior.

En este índice se miden las Posibilidades en el momento actual de los integrantes del hogar comparadas con las de hace un año, para realizar compras de muebles, televisor, lavadora, otros aparatos electrodomésticos. El índice se ubica en 21.23 (también en una escala del 1 al 100), el nivel más bajo de la historia de este indicador.

En su fiesta del presidente, Enrique Peña Nieto dice que no es momento de cambiar el rumbo, sino de mantenerlo y textualmente señaló en una de las 10 acciones concretas para los próximos años que debemos  “Mantener la estabilidad macroeconómica para proteger el bienestar de las familias mexicanas”.

Lamentablemente para él, la mayoría de los mexicanos no está de acuerdo con esa defensa de la estabilidad macroeconómica, como lo demuestran las encuestas como las de Mitofsky y Buendía, laredo, que señalan que sólo 22 y 18 por ciento de la población, respectivamente, dicen que el rumbo seguido por el mandatario es el adecuado.

Quizá nadie se lo ha dicho, pero durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, el ritmo de crecimiento del Producto Interno Bruto ha sido de 1,9 por ciento, cifra muy por debajo del 2.1 por ciento mantenido por los gobiernos panistas y del 3.4 por ciento del gobierno de Ernesto Zedillo y del 3.9 de Carlos Salinas de Gortari. Desde luego, muy abajo del de Luis Echeverría y José López Portillo. Muy por abajo del 6% del desarrollo estabilizador.

Sí, a pesar de los aplausos, Enrique Peña Nieto debe sentirse triste por tener el menor crecimiento económico de los últimos 30 años. Como dice el filósofo del metro: la cruda de los datos puede ser más fuerte que la borrachera de palabras.
*Comentario para Radio Educación/4 de septiembre de 2015

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