Un sitio independiente y alternativo para el análisis de la realidad.

Friday, March 30, 2018

El filósofo del metro dice:

Urge aeropuerto para
aterrizar más dinero

El NAICM, una danza de
millones para muy pocos 

Roberto Fuentes Vivar*


Desde hace más de 20 años la idea de construir un aeropuerto en la zona de Texcoco ha sido uno de los proyectos más promovidos por grandes grupos empresariales y por intereses políticos, no solo porque existen entre 120 y 180 mil millones de pesos en la asignación de obras, sino porque existe todo un gran negocio alrededor, incluyendo el aumento de plusvalía en las zonas aledañas.
Actualmente parece existir un aceleramiento de todo lo relacionado con la construcción, tras de que el candidato del Movimiento de Regeneración Nacional a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador anunció que de ganar las elecciones cancelaría el proyecto.
De hecho es interesante como todos los partidos, el gobierno federal y los empresarios han cerrado filas para hacer hasta lo imposible y garantizar que la obra se concluirá aunque López Obrador llegara a la presidencia. Hay que recordar que incluso al presidente del Consejo coordinador Empresarial, Pablo Castañón, le jalaron las orejas por haber aceptado en principio crear una mesa sobre la viabilidad del aeropuerto.
Pero, desde septiembre de 2015, cuando comenzaron los trabajos, el nuevo aeropuerto de la ciudad de México ha sido ejemplo de irregularidades. Así lo ha señalado, por ejemplo la Auditoría Superior de la Federación.
Pero las irregularidades se hicieron más escandalosas en días recientes, básicamente por dos razones:
La primera que se descubrió, por parte del equipo de Carmen Aristegui, que la Secretaría de la Defensa Nacional encareció en 89 por ciento la construcción de la valla que circunda a los trabajos y utilizó para ello empresas fantasmas. En este sentido vale la pena señalar la gravedad de que para estas empresas fantasmas se usaran a personas de carne y hueso que nunca supieron que estaban involucradas. Eso definitivamente es un asunto grave por la violación de la identidad y es definitivamente un atentado contra los derechos humanos.
La segunda es la colocación de bonos en la Bolsa Mexicana de Valores papeles por 30 mil millones de pesos el viernes 23 de marzo, para obtener recursos frescos para la construcción del aeropuerto. Este asunto también es grave porque se realizó precisamente en un día en el que el aeropuerto ya estaba como centro del debate y porque se utilizaron, sin consentimiento alguno los recursos que los trabajadores tienen ahorrados en sus Afores. En este caso se utilizó el dinero de los trabajadores del ISSSTE y el de las Afores de Inbursa, Profuturo y Banorte. ¿Con qué derecho los administradores del dinero de los trabajadores decidieron financiar el nuevo aeropuerto?
Hay muchas otras irregularidades más como el hecho de otorgar contratos a empresas como Aldesa, cuando estaba siendo investigada por el Paso Express, o a la constructora del yerno de Carlos Salinas de Gortari, Hipólito Gerard. Se necesitarían muchas horas para explicar cada una de las anomalías.
Pero quizá lo que valga la pena es señalar, aparte de las constructoras, quienes serán los más beneficiados con el nuevo aeropuerto. A su alrededor hay ya toda una fuerte especulación con los predios porque se pretenden edificar hoteles, centros comerciales, plazas y demás.
En este sentido hay que señalar dos puntos. Uno que desde finales del siglo pasado, cuando se decidió que en Texcoco se construiría el aeropuerto y Vicente Fox dio marcha atrás, empresas como GUTSA, ICA, Tribasa comenzaron a acaparar predios, lo mismo que grupos empresariales y políticos ligados al Grupo Atlacomulco.
Un segundo grupo de beneficiarios está integrado por los exsecretarios de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez y Carlos Ruiz Sacristán. Este último hermano del presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, quienes deberían ser investigados por la posible propiedad de  predios, lo mismo que el empresario Antonio del Valle Ruiz, quien posee algo así como dos mil hectáreas que eran de Sosa Texcoco.
¿Por qué defienden tanto el nuevo aeropuerto? pues nada menos porque es una mina de oro para negocios que se calculan hasta en cinco mil millones de dólares anuales. Dice el filósofo del metro: Urge aeropuerto para aterrizar más dinero.


*Comentario para Radio Educación/ 30 de marzo de 2018

0 Comments:

Post a Comment

<< Home

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006