Un sitio independiente y alternativo para el análisis de la realidad.

Friday, June 28, 2019

El filósofo del metro dice:

Los muertos que vos matáis
son los mismos que rescatáis

La doble moral bancaria 
en el préstamo a Pemex

Roberto Fuentes Vivar*


Finalmente ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador firmó ayer un acuerdo que formaliza un préstamo de ocho mil millones de dólares otorgado por un grupo de 23 bancos nacionales e internacionales para Petróleos Mexicanos.
En el evento, realizado en Palacio Nacional, se destacó que este apoyo a la empresa paraestatal es parte de la confianza de las instituciones financieras de todo el mundo al gobierno federal y en particular a Pemex, la empresa que ha sido vapuleada con frecuencia por las mismas instituciones que ayer ofrecieron su respaldo.
Varis cosas destacan y merecen un análisis más profundo. La primera de ellas es que fueron bancos de todo el mundo los que participaron en este crédito sindicado que tendrá un doble objetivo: alargar los plazos de los pagos de deuda de Pemex y contar con una línea revolvente para posibles proyectos.
Dentro de los bancos que están en el acuerdo se encuentran desde luego las cinco principales instituciones financieras que operan en México: BBVA Bancomer, Banorte, Santander, Citibanamex y HSBC.
Dentro de los bancos extranjeros están los estadounidenses como JP Morgan, Goldman and Sachs, Bankamerica, los europeos como Barclays, Societe Generale, BNP y algunos orientales como Mizuho o Bank of China.
Y aquí entra una segunda cuestión que es interesante: la doble moral de los bancos: Prácticamente todos los bancos nacionales y que operan en México, se han dedicado desde hace varios meses a emitir análisis en los que recomienda no invertir en Petróleos Mexicanos. Incluso con frecuencia señalan que los bonos de deuda de la paraestatal son basura y prácticamente carecen de valor, sobre todo porque no están de acuerdo con la construcción de la refinería de Dos Bocas.
Si no valen nada los papeles de Pemex ¿Por qué le prestan? Quizá la respuesta es porque México es una especie de gallina de los huevos de oro para los bancos. Nada más hay que señalar que las estadísticas más recientes de la Comisión Nacional Bancaria y de valores señalan que las utilidades de los bancos en el mes de mayo, sumaron 68 mil millones de pesos, y crecieron 1.8 por ciento con respecto al mismo mes del año pasado.
¿Por qué tienen tantas ganancias los bancos? pues porque, para seguir con el mismo reporte de la Comisión bancaria, sus ingresos por intereses sumaron, nada más en mayo, 378 mil millones de pesos con un aumento de 8.9 por ciento con respecto al año pasado, y sus ingresos por comisiones llegaron a 38 mil millones de pesos, con un aumento de 18 por ciento en un año. Es decir que los bancos le van a prestar a Pemex no es nada si se compara con lo que los bancos nos sacan a los mexicanos.
Otro punto que hay que señalar es el de los bancos internacionales, es decir los que no operan en México para los clientes comunes como ustedes o como, pero sí están en nuestro país. Muchos de estos bancos también se han dedicado a golpear al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Nada más por poner un ejemplo, el británico Barclays fue el que hace unas semanas anunció que las calificadoras iban a bajar de nivel el grado de México como país y en especial del gobierno de López Obrador, lo cual sucedió poco después en el caso de las agencias Fitch y Moodys.
¿Por qué si en sus análisis muestran desconfianza y hasta presionan a los mercados y a las calificadoras para rebajar el nivel de nuestro país, ahora le prestan a Petróleos Mexicanos? Pues porque definitivamente tienen una doble moral, pues por un lado golpean al gobierno, pero por el otro lo apoyan.
Un punto adicional que destaca del anuncio de ayer es que el papel de las calificadores definitivamente no funciona, pues esas agencias rebajan los papeles de deuda, pero los bancos no les hacen caso y ofrecen una tasa de interés de 4.85 por ciento, mientras los mexicanos tenemos que pagar intereses 10 veces más caros en cualquier préstamo.
Un último aspecto que me gustaría mencionar es que Petróleos Mexicanos tiene actualmente una deuda de 107 mil millones de dólares y el gobierno del presidente López Obrador se había comprometido a no aumentar ese endeudamiento.
Al respecto, vale la pena mencionar que estos ocho mil millones de dólares son un préstamo por lo que sí se trata de nueva deuda, aunque sirva precisamente para reducir los pagos que anualmente se deben realizar y que son de alrededor de nueve mil millones de dólares anuales.
En síntesis, si se puede considerar el crédito sindicado como un apoyo de la comunidad financiera internacional a los planes de la IV Transformación de rescatar a Petróleos Mexicanos a pesar de las notas de las calificadoras en contra. Pero también es cierto que los bancos se aprovechan los mexicanos. Dice el filósofo del metro: los muertos que vos matáis son los mismos que rescatáis.

*Comentario para Radio Educación/ 28 de junio de 2019

Friday, June 21, 2019

El filósofo del metro dice:

La estadística es una
ciencia inexacta de la 
que cada quien se jacta

Los desencuentros de AMLO y
la prensa por cifras del empleo

Roberto Fuentes Vivar*


El desencuentro entre los medios en general y el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre las cifras del empleo, es uno de los muchos que seguramente se presentarán en el futuro por la interpretación de las cifras.
En varias ocasiones aquí en Radio educación he comentado cualquier cifra oficial, sea cual sea la fuente, tiene muchas interpretaciones.
Para ejemplificar sobre cómo las interpretaciones se pueden presentar a noticias escandalosas, vale la pena mencionar que hoy el INEGI dio a conocer el comportamiento del ahorro bruto en el primer trimestre del año. Ahí se menciona que el ahorro del resto del mundo cayó 77.4 por ciento, lo que podría dar motivo para una noticia en primera plana en el sentido de que se desploma el ahorro externo. Sin embargo, ese ahorro externo es solo un componente, pues el indicador general, que incluye el ahorro doméstico creció 3.3 por ciento, lo cual es una noticia positiva..
Precisamente este tipo de interpretaciones fue la que dio origen al desencuentro entre la prensa y el presidente López Obrad0r, al abordarse el caso de los afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social en mayo.
Ayer jueves casi todos los medios (por lo menos los impresos) traían en sus primeras planas la noticia de que la generación de empleo se redujo en mayo, de acuerdo con los propios datos del IMSS. Algunos decían que en 54 por ciento, otros que en 88 por ciento y otros sólo mencionaban que se desplomó la creación de empleo.
El tema fue abordado en la conferencia de prensa mañanera del presidente López Obrador y hoy siguieron los desencuentros en las primeras planas de los diarios. Algunos dicen que el presidente desmiente al Seguro Social otros que rechaza el mandatario que haya caída en el empleo.
Este caso, desde luego se presta para muchas interpretaciones. Incluso, en las calles y en las redes sociales hay quienes aseguran, como consecuencia de ese supuesto desplome del empleo, que hay mayor desempleo y que hasta se cerraron fuentes trabajo en las empresas.
Si analizamos las mismas cifras, podemos ver que todos (o casi todos, porque definitivamente no hay un desplome en el empleo) tienen razón. En mayo, el número de afiliaciones nuevas al IMSS fue de únicamente cuatro y en mayo del año pasado había sido de seis mil 900.
Esto quiere decir, en primer lugar que el empleo no se desplomó el empleo sino que hubo una menor creación de fuentes de  trabajo durante el mes pasado, con respecto al mismo mes de 2018, con base en las estadísticas del Seguro Social.
Esta, desde luego es una mala noticia. Sin embargo, como en todas las estadísticas, puede haber también noticias positivas. Por ejemplo si se toman en cuenta los primeros cinco meses de 2013, es decir los primeros de Enrique Peña nieto, en ese lapso se generaron 293 mil empleos y en los primeros cinco meses de este año, fueron 304 mil, lo que indica que no hay un desplome en el empleo si se compara con el mismo periodo del sexenio anterior. Pero la mayor parte de los medios obvió este tipo de datos.
Es cierto que mayo del año pasado se crearon más fuentes de trabajo que en 2018 y en este sentido hay que tomar en cuenta que en 2018 estábamos en plena época electoral y muchas empresas contrataron personal adicional para satisfacer la demanda de artículos y servicios relacionados con el gasto político en todo el país
Una de las polémicas que se ha presentado en estos días, es ¿Por qué no se cuentan en el IMSS a los 481 mil mexicanos incorporados al Programa Jóvenes Construyendo el Futuro dentro de estas estadísticas?  
La realidad es que el IMSS tiene dos formas de contabilidad de sus trabajadores agremiados. Una, que son los asegurados asociados a un empleo. En ella se incluyen a los trabajadores permanentes y eventuales que dependen de una empresa. Por ejemplo en mayo del año pasado es muy probable que muchos de los trabajadores eventuales por las elecciones engrosaran esta estadística.
La otra forma corresponde a los trabajadores no asociados a un empleo. Es ahí donde están los jóvenes construyendo el futuro bajo el esquema de modalidad 32. Existen otras modalidades por ejemplo, la 33 que sirve para pagar voluntariamente los servicios médicos y la seguridad social y la modalidad 40 en la que el asegurado paga voluntariamente para tener derecho a una pensión en un futuro.  En total, en estas modalidades hay poco más de siete millones de mexicanos, que suman a los 20 millones 382 mil 910 trabajadores registrados por medio de una empresa.
En síntesis, sí hay una desaceleración en la generación de empleo, pero no significa un desplome en el empleo, ni es tan grave como para provocar un escándalo. Dice el filósofo del metro: la estadística es una ciencia inexacta de la que cada quien se jacta.


*Comentario para Radio Educación/ 21 de junio de 2019

Friday, June 07, 2019

El filósofo del metro dice:

La mala intención se
nota en la calificación

Las calificadoras se ensañaron
con nuestro país en esta semana

Roberto Fuentes Vivar*


Esta semana las calificadoras se ensañaron contra nuestro país, en sólo dos días hubo noticias negativas por parte de las agencias internacionales que miden la deuda soberana y la capacidad de solvencia de las principales empresas del estado.
El martes, la agencia Moody’s bajó la perspectiva de la calificación de la deuda soberana de México de “estable” a “negativa”, mientras que Fitch Ratings bajo en un grado la calificación crediticia de México. Esta misma firma Fitch Ratings redujo ayer jueves la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y dejó a ambas empresas del estado fuera del grado de inversión. Todas estas
Todas estas degradaciones a la deuda soberana y a las empresas estatales se presentan en un momento delicado para nuestro país, por la incertidumbre creada por la amenaza de Donald Trump de imponer aranceles a todos los productos mexicanos a partir del próximo lunes.
Ni moodys ni Fitch mencionaron directamente en sus respectivos comunicados la posible imposición de castigo a los productos mexicanos si no se frena la migración hacia el país del norte, sin embargo sí hay algunos indicios de que están tomando en cuenta la posible aplicación de aranceles.
Moodys señala concretamente hay un “debilitamiento del marco de política en dos aspectos clave, con potenciales implicaciones negativas para el crecimiento y la deuda” y explica que “las políticas que ahora son menos predecibles están afectando negativamente la confianza de los inversionistas y las perspectivas económicas de mediano plazo”.
A su vez Fitch Rating dijo que la degradación obedece a “una combinación del incremento del riesgo para las finanzas públicas que representa el cada vez más deteriorado perfil crediticio de Pemex además de pronósticos de crecimiento cada vez más débil, lo cual es exacerbado por amenazas externas de tensiones comerciales”.
¿Qué significa para la población que las calificadoras degraden la deuda mexicana y la capacidad de pago de empresas como petróleos mexicanos y la Comisión federal de Electricidad? Prácticamente nada, pues estas calificaciones poco tienen que ver con el desenvolvimiento real de la economía.
Concretamente estas agencias solo califican la capacidad de pago de deuda de las instituciones en cuestión, ya sea un gobierno o una empresa. Esto significa en palabras llanas que si el gobierno de México o una empresa como Pemex o la CFE quieren endeudarse tienen que pagar una especie de sobretasa para inversionistas por que el riesgo que tienen de no pagar supuestamente es alto, según los cánones neoliberales que dominan al mundo de las finanzas.
Sin embargo, los errores de estas calificadoras a lo largo de la historia han sido muchos y el ejemplo más sintomático es que hace unos 10 años llegaron a otorgar las más altas calificaciones a papeles que luego se demostró que eran bonos sin valor y que estaban sobrevendidos hasta en 60 veces. O como cuando se aumentaba calificación a Pemex porque se endeudaba pero no invertía.
Pero fuera de si son confiables o no las calificaciones de las agencias, sí hay algo que vale la pena analizar.
Las degradaciones a México se presentan en momento en el cual Estados Unidos insiste en poner aranceles y las calificadoras, aunque no lo mencionan directamente sí están tomando en cuenta la posible afectación al mencionar en ambos casos las presiones externas.
Esto definitivamente es un asunto grave para México, pues se está calificando la soberanía financiera por aspectos que no guardan relación con el desempeño del gobierno (al cual es el que califican). Parece ser que las calificadoras estuvieran presionando para que nuestro país pierda toda su soberanía y actúe como títere del gobierno estadounidense en contra de los inmigrantes para proteger los intereses de Estados Unidos.
Es decir que a decisión de las agencias calificadoras Fitch y Moody's para, respectivamente, bajar la nota y la perspectiva del país, dan una idea de la debilidad del país que dejaron los últimos seis gobiernos.
Por una medida ajena a México se nos degrada, lo que significa que nuestro país carece de tal manera de soberanía financiera que cualquier presidente de otra nación puede incidir en la calificación que nos otorgan unos terceros.
Por eso es urgente fortalecer la economía interna y retomar el concepto de soberanía económica y financiera. De lo contrario, cualquier barbaján de otra nación nos puede afectar nuestra deuda entre comillas soberana. Dice el filósofo del metro: la mala intención se nota en la calificación.

 Comentario para Radio Educación/ 7 de junio de 2019

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006