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Friday, December 26, 2014

El Filósofo del Metro dice:

Sí hay mal que dure
veinte años y pueblo
que lo soporte


Del error de diciembre
a la crisis eterna de 2014

Roberto Fuentes Vivar*


Esta mañana se presentaron los datos de la balanza comercial a noviembre y el resultado general es un déficit de mil 76 millones de dólares, sólo en ese mes y de dos mil 975 millones de dólares en lo que va del año.

En buena medida este déficit se debe a que los empresarios y el gobierno mexicanos seguimos comprando al exterior bienes innecesarios que muchas veces sólo ayudan a hacer mayor el desequilibrio comercial de nuestro país.

Por ejemplo, nada más en noviembre importaos bienes de consumo por cinco 315 millones de dólares, lo que significa un crecimiento anual de 11.3 por ciento. Es decir que mientras la economía mexicana sigue mal y no repunta, a pesar del crecimiento de 5% en la economía estadounidense al cierre del tercer trimestre del año, estamos inmersos en una ola de compras al exterior.

Valga este dato para hacer un recuerdo de los errores de diciembre de hace 20 años. En este sentido vale la pena mencionar que lo primero que hizo Guillermo Ortiz Martínez, al asumir la secretaría de Hacienda, tras la renuncia de Jaime Serra Puche en diciembre de 1994, fue reconocer que durante todo ese año se había presentado importaciones exageradas de producto de consumo que presionar al peso.

En términos generales, parece ser que en 20 años los mexicanos no hemos aprendido y seguimos comprando al exterior productos chatarra que en nada apoyan a la economía nacional.

Pero ¿es ésta la única similitud entre lo que se vive hoy y lo que se vivió hace 20 años? Definitivamente no: aquí van algunos ejemplos:

En ese momento existían varios secuestros no resueltos como el de Alfredo Harp Helú y el de Ángel Losada. Actualmente el índice de secuestros a empresarios sigue al alza.

 

 

Estaba en su apogeo el movimiento del ejército zapatista de liberación nacional (EZLN), así como hoy está en plena vigencia el movimiento de los normalistas de Ayotzinapa.

En el año del error de diciembre, se presentaron al menos dos magnicidios (Luis Donaldo Colosio, Francisco Ruiz Massieu). Los demonios están sueltos se dijo en ese momento ¿en este momento 20 años después, donde están los demonios?

Una de las razones que se señalaron en su momento como causantes de los errores, fue el crecimiento de la deuda interna por los Tesobonos. En este momento, la deuda interna y externa del gobierno federal es bastante superior a la de los tesobonos y más de 2.2 billones de pesos están en manos de extranjeros que esperan pago oportuno.

Otra de las razones fue la fuga de capitales. En ese momento, es decir durante todo 1994 salieron del país 40 mil millones de dólares. Actualmente, desde que entró Enrique Peña Nieto han salido de México más de 50 mil millones de dólares.

Uno de los graves problemas que ocurrió en 1994 fue que se subestimaron –como lo dijo el propio Ernesto Zedillo en las evaluaciones de la crisis- los problemas políticos y económicos. ¿En este momento se subestiman los problemas políticos y económicos que se vierten sobre México como en asunto de Ayotzinapa, las revelaciones de las propiedades de la pareja presidencial y del secretario de Hacienda y la violencia en general?

En 1994 existía la versión de que el narcotráfico gobernaba tras bambalinas a nuestro país ¿En este sentido, ha cambiado la precepción o lo que vemos todos los días en estados como Michoacán y Guerrero no es más que una ilusión óptica?

En 1994 hubo un fuerte error de comunicación, y el envío de señales encontradas al extranjero ocasionó que se perdiera la confianza en el país. Cualquier semejanza con lo que sucede actualmente es mera coincidencia.

En síntesis, en 20 años, los gobernantes poco han aprendido y los ciudadanos seguimos en la misma crisis. Como dice el filósofo del metro: si hay mal que dure 20 años y pueblo que lo soporte.
 
*Comentario para Radio Educación/26 de diciembre de 2014

Friday, December 19, 2014

El filósofo del metro dice:

Economía que no se
refleja en el bolsillo
es pura demagogia

Ataca otra vez el
México maravilloso

Roberto Fuentes Vivar*


Parece ser que en los últimos tres días todos, el INEGI, el Banco de México, los analistas nacionales e internacionales y hasta los organismos empresariales se han confabulado para darles a Enrique Peña Nieto y al secretario de Hacienda Luis Videgaray su regalo de navidad.

Este regalo de navidad consiste en buenas noticias económicas. Desde el pasado miércoles, cuando los miembros del Consejo Nacional Agropecuario se reunieron con Peña Nieto, se expusieron los supuestos logros de este sexenio en el campo. Ahí le dijeron no sólo que el déficit en la balanza comercial agroalimentaria se ha reducido, sino que hay un crecimiento del sector agropecuario equivalente a dos veces el crecimiento de la economía. Además, las exportaciones de algunos productos mantienen un ritmo de incremento de hasta dos dígitos.

Ayer fue sin duda, el mejor regalo de navidad adelantado para Peña Nieto y Videgaray, pues el Banco de México informó que la tenencia de valores gubernamentales se encuentra en un nivel histórico de 2.2 billones de pesos.

Además, los analistas extranjeros de Standard & Poors le regalaron al gobierno mexicano la ratificación de su calificación de deuda  con grado de inversión, con una perspectiva estable, a pesar de la caída de los precios del petróleo y de los conflictos sociales de Guerrero que significan un riesgo económico.

Precisamente gracias a esta calificación, el gobierno de Enrique Peña Nieto recibió otro obsequio navideño, que la bolsa mexicana de valores y el devaluado peso se recuperaran.

Pero eso no fue todo, el INEGI dio a conocer que al mes de octubre las ventas minoristas se incrementaron a un ritmo de  5.6% anual, lo que en principio significaría el inicio de una recuperación del mercado interno.

Hoy continuaron los regalos bajo el árbol de navidad de Los Pinos y el mismo INEGI dio a conocer que la tasa de desempleo en noviembre fue de 4.71 por ciento, uno de los niveles más bajos de los últimos meses.

Otro presente mes más fue la encuesta de expectativas que realiza mensualmente el Banco de México entre analistas y ahí resulta que los consultores, por primera vez en el año no rebajaron su pronóstico de crecimiento para este atribulado año de 2014.

Además, esta treintena de casas de análisis económico, consideró que la inseguridad  ya no es tan grave como el mes pasado y hasta dio mayor peso a factores externos como principales obstáculos para el crecimiento económico.

Con todas estas noticias positivas parece ser que el México maravilloso que fue el eje central de los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón regresó a convertirse en el pilar de la economía nacional, aunque sea momentáneamente durante la temporada navideña.

Todos estos indicadores señalan que los mexicanos tenemos más empleo, más capacidad de compras, que estamos vendiendo más mercancías al exterior y que todo el mundo ve a nuestro país con buenos ojos para la inversión.

Lamentablemente parece ser que el día de los inocentes se adelantó más de una semana, pues a pesar de tratarse de indicadores con cierta confiabilidad nadie les cree.

¿A poco el auditorio ha sentido en sus bolsillos toda esta bonanza de la que se ha hablado en los últimos tres días? Como dice el filósofo del metro: economía que no se refleja en el bolsillo es pura demagogia.


*Comentario para Radio Educación/ 19 de diciembre de 2014

Friday, December 12, 2014

El filósofo del metro dice:

La prepotencia dura
lo que el pueblo diga
Y México ya se cansó

Las casotas principal fuente de
indignación de los mexicanos

Roberto Fuentes Vivar*


Nada hay que cause más indignación que la arrogancia, la prepotencia y la ostentación y desgraciadamente el gobierno de Enrique Peña Nieto ha abusado de estos tres adjetivos a través de lo que ya se conoce entre los mexicanos como el caso de las casotas.

Primero fue la casa de Angélica Rivera de siete millones de dólares en las Lomas de Chapultepec y ahora la del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, en Malinalco de 7 y medio millones, pero de pesos, ambas vendidas por un grupo desconocido hasta llamado Higa, propiedad del empresario mexiquense Juan Armando Hinojosa.

Quizá la casa blanca hubiera pasado desapercibida y el escándalo hubiera sido menor si no es porque en estos momentos la sociedad mexicana está indignada por la situación económica y por el caso Ayotzinapa.

Pero ante una población depauperizada como la mexicana, la ostentación de los funcionarios públicos crea un malestar tal que ya millones de ciudadanos exigen la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto y ahora seguramente también la del secretario de Hacienda.

En la más reciente megamarcha realizada en la ciudad de México, la del primer de diciembre, el caso de la casa blanca fue uno de los más reflejados en las mantas y recuerdo claramente como un gran contingente marchaba al son de la consigna: gaviota, gaviota, devuelve la casota”, ante el aplauso de quienes los escuchaban.

Pero la prepotencia de Enrique Peña Nieto, de su esposa, La Gaviota, y del secretario de Hacienda, es tal que no les da pena, ni siquiera un asomo de solidaridad con los millones de mexicanos empobrecidos, al justificar los millones de pesos invertidos en sus casas.

Hay arrogancia también en la actitud de estos tres funcionarios públicos –la esposa del presidente también lo es al desempeñar el cargo de presidenta del DIF-, pues muestran que supuestamente sus salarios son tales que pueden adquirir mansiones sin problemas.

El caso más concreto es el de Luis Videgaray, quien adquirió su casa de Malinalco unos días antes de ser secretario de Hacienda (a crédito, claro, como cualquier ciudadano que se endeuda con el Infonavit), pero la terminó de pagar 15 meses después.

Es decir que como secretario de Hacienda tuvo que pagar 500 mil pesos mensuales, cuando su salario neto mensual, según el portal de transparencia es de 145 mil 277 pesos con 78 centavos. ¿De dónde salió el resto?

Precisamente por este dispendio, ostentación y falta de transparencia en la adquisición de las casotas es que incluso Televisa puso de rodillas a Enrique Peña Nieto y el inquilino de los Pinos tuvo que acudir ante Emilio Azcárraga Jean a pedir perdón.

La historia en breve es la siguiente: personajes cercanos a Televisa, como Carlos Loret de Mola, durante el Teletón y Enrique Krauze en una entrevista, pusieron en entredicho la compra de la casa de Angélica Rivera y hasta utilizaron frases como “cóbrensela a Enrique Peña Nieto”. Al día siguiente en Veracruz, el propio Peña Nieto acudió al encuentro de comunicación de Televisa y ahí le dijo que si de algo tenemos que enorgullecernos los mexicanos es de Televisa.

Pero el asunto más grave es que la corrupción también es uno de los principales focos de indignación para la población mexicana y el hecho de que las casotas de la señora Rivera y de Luis Videgaray fueran compradas al empresario Hinojosa y que unos meses después la empresa Higa haya sido favorecida con la concesión de la construcción del tren México-Querétaro, se inscribe precisamente en el contexto de la posible corrupción.

Como dice el filósofo del metro: la prepotencia dura hasta que el pueblo aguanta y México ya se cansó.
*Comentario para Radio Educación/ 12 de diciembre de 2014

Friday, December 05, 2014

El filósofo del metro dice:

Suben gas, gasolina
y dólar, pero lo bueno
es que no hay crisis

Mexicanos preparados para
un invierno (¿infierno?) frío


Roberto Fuentes Vivar*

Sin duda este mes de diciembre será para todos los mexicanos un mes frío, con una economía que cada vez navega más en picada y una incertidumbre total en materia de precios, pues las tarifas que más influyen en la economía se han disparado al alza.

Vamos por partes, la cotización del peso ante el dólar ha perdido terreno a tal grado de que la moneda mexicana se ha devaluado más de 10 por ciento en lo que va del año. Esta pérdida de valor ante la moneda estadounidense no debería ser una justificación para aumentar los precios. Sin embargo, los comerciantes ya comenzaron a reetiquetar mercancías por el alza del dólar.

La otra mala noticia es que mañana se presenta el último gasolinazo del año, con lo que la gasolina magna costará 13.31 pesos el litro. En el caso de la Premium el costo será de 13 pesos con 94 centavos.

Para poner estas alzas en toda su perspectiva, hay que señalar que la gasolina Premium, sobre la que pueden hacerse comparaciones con otros países pasó este año de 12.10 a 13.94 pesos, es decir más de 15% o casi dos pesos de diferencia entre lo que costaba a principio de año y lo que costará mañana.

Por eso, la gasolina mexicana se encuentra ya 25 por ciento arriba de la de Estados Unidos. En estados Unidos, el litro costaba 0.97 centavos de dólar el litro a principios de año y ahora el precio se ha reducido a 73 centavos.

A esto hay que agregar que a partir del primero de diciembre, el litro de gas cuesta 13.87 pesos. En diciembre del año pasado costaba 12 pesos con 80 centavos.

Estos tres precios o cotizaciones hicieron que el Banco de México prevea más riesgos inflacionarios de los que había considerado hasta hace un mes. En su último pronunciamiento de política monetaria de 2014, el Banco central señala que existe un doble peligro. Por una parte la economía crece a ritmo más moderado (es decir que no crece) y por otra hay precios y acontecimientos sociales que ponen en riesgo la lucha contra la inflación.

Concretamente señala que la reciente depreciación del peso frente al dólar, ha llevado el tipo de cambio a niveles máximos en más de dos años y esta volatilidad puede continuar, quien sabe por cuánto tiempo más, pero de seguro se mantendrá al menos en diciembre.

Y aquí hay varios puntos que vale la pena mencionar. En primer lugar, la gasolina mexicana sigue subiendo de precio, mientras que el petróleo sigue bajando a nivel internacional. ¿Qué sucede en este sentido? Pues nada menos que el dinero que deja de recibir México por concepto de exportaciones de petróleo se compensa con una cotización más alta de la gasolina. Es decir que los mexicanos tenemos que subsidiar a la Secretaría de Hacienda, al pagar más caros los combustibles.

Es decir que Petróleos Mexicanos, con todo y reforma energética de por medio, sigue siendo una de las principales fuentes de ingreso para atraer dinero a las arcas gubernamentales y poder así financiar el Presupuesto de Egresos.

Se supone que en 2015 sólo habrá un gasolinazo anual que se basará en las previsiones inflacionarias para el próximo año. Si a ese aumento se suman todos los que ha habido en 2014, puede asegurarse que en diciembre, enero y febrero, es decir en el invierno, México tendrá unos de los combustibles más caros de todo el mundo, mientras que el petróleo a nivel internacional continuará su declive, pues así lo prevé la Asociación Internacional de Energía.

Definitivamente, el alza en los combustibles repercute en toda la cadena productiva, por lo que los alimentos y artículos de primera necesidad seguramente se incrementarán en los próximos días.

Es decir que entre el peso, el gas y la gasolina, los mexicanos tendremos unas fiestas frías, en las que hasta para calentar el ponche habrá que pensarlo dos veces. Como dice el filósofo del metro, recordando que el maestro Vicente Leñero decía que la ironía es una de las armas más eficaces del periodismo: lo bueno, lo bueno, es que no hay crisis.

 
*Comentario para Radio Educación/ 4 de diciembre de 2014

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006