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Friday, January 31, 2020

El filósofo del metro dice:

No es extraño
el primer año
sí hace daño

Caída de la economía en 2019
Igual que en sexenios anteriores

Roberto Fuentes Vivar*


Ayer El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEG) presentó la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) Trimestral, los cuales confirman (aunque preliminarmente) que el año pasado no hubo crecimiento económico, sino un decrecimiento anual de 0.3 por ciento en el cuarto trimestre o de 0.1 por ciento en 2019, con relación al año anterior.
Estos datos seguramente avivarán de nuevo y con mayor enjundia la polémica en el sentido de si estamos o no en recesión.
Como sea, si vale la pena analizar esta caída de la economía, desde varios puntos de vista que confluyen, directa e indirectamente.
En primer lugar, hay que tomar en cuenta el entorno económico global, en el cual la economía de toda América Latina se encuentra estancada, al grado de que el Fondo Monetario Internacional calcula que el año pasado el crecimiento del subcontinente fue nulo, por lo que advierte graves presiones sociales. Este freno a la economía se agudiza principalmente en los sectores industrial y comercial, que son los pilares de la economía mexicana desde hace seis sexenios, cuando se inició la globalización. Tan solo las exportaciones representan 63 por ciento del PIB.
Otro de los factores que hay que analizar es la economía interna y aquí hay varios aspectos interesantes. El primero es que la iniciativa privada prácticamente se negó a invertir el año pasado y en este sentido los empresarios son corresponsables de este decrecimiento en 2019. Incluso no sólo no invirtieron, sino que bloquearon proyectos emprendidos por el gobierno federal.
Por eso, esta semana se tuvo que crear la figura de un coordinador de gabinete económico que recayó en Alfonso Romo. La idea es que él, como empresario, intente convencer a la iniciativa privada para reactivar la inversión.
Otro de los elementos internos que hay que tomar en cuenta es que el propio gobierno también ha incurrido en la falta de inversión, sobre todo para infraestructura, a lo que se añade el posible subejercicio de presupuesto en algunas áreas económicas.
Además del entorno internacional y de los aspectos económicos per se, hay otro elemento que tiene que ver con el nulo crecimiento del año pasado, es el político.
En este sentido hay que señalar que los primeros años de gobierno no han sido siempre exitosos y menos aun cuando hay cambios, ya sea de modelo económico o de partido en el poder, pues generalmente al iniciar un sexenio se presenta un ajuste.
Incluso el subgobernador del Banco de México, Gerardo Esquivel, señala que el fenómeno de escaso o nulo crecimiento económico se ha registrado en nueve de los últimos 10 cambios de gobierno. Sin embargo, hay casos muy concretos al respecto:
Así, por ejemplo en el primer año de gobierno de Miguel de la Madrid, cuando no solo cambio el gobierno sino el modelo económico, el PIB cayó 4.3 por ciento respecto al año anterior; durante el primer año de Ernesto Zedillo, el descenso fue de 6.3 por ciento, y en el primero de Vicente Fox, cuando además de cambio de gobierno hubo cambio de partido en el poder disminuyó 0.4 por ciento.
Hay que recalcar que cuando ha habido un cambio de modelo económico el descenso duró más de un año, como en el sexenio de Miguel de La Madrid, cuando se inició el camino hacia el neoliberalismo, y hubo estancamiento durante los seis años.
En el caso actual, es comprensible que en el primer año de Andrés Manuel López Obrador haya este ligero decrecimiento, sobre todo porque se ha tenido que enfrentar a boicots y sabotajes por parte de personas y grupos afectados por el cambio de modelo.
En lo que se refiere a si estamos o no en recesión: hay dos puntos de vista. Uno que señala que se entra en recesión cuando se acumulan tres trimestres consecutivos con decrecimiento. Bajo este concepto sí puede señalarse que estamos en recesión prácticamente desde junio de 2018.
La otra acepción, más amplia, indica que la recesión significa una caída del crecimiento económico, aunada a un mal comportamiento en otros indicadores, como el empleo, el comercio, las finanzas. En este concepto no estamos en recesión y al respecto valgan dos datos: Ayer presentaron sus reportes anuales dos bancos, BBVA y Santander, ambos tuvieron un crecimiento de más de 8 por ciento en sus utilidades.
Otro ejemplo, el comercio: Walmart reportó que sus ventas comparables aumentaron 5.4 por ciento, la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), registró un crecimiento de 3.6 por ciento en sus ventas y las tienditas de la esquina, incrementaron sus ventas 7.3 por ciento en 2019.
Si el comercio y las finanzas tuvieron un buen año, quiere decir que no existe recesión en el sentido amplio de la palabra, aunque sí hay un estancamiento, como cuando se iniciaron muchos sexenios: Dice el filósofo del metro: No es extraño, el primer año sì hace daño.


*Comentario para Radio Educación/31 de enero de 2020

Friday, January 24, 2020

El filósofo del metro dice:

Davos sí fue
un mito genial

En 50 años el neoliberalismo 
fracasó para un mundo mejor

Roberto Fuentes Vivar*


Hoy estamos asistiendo a un entierro.
El del Foro Económico Mundial de Davos, que en este 2020 cumplió 50 años de vida, aunque hoy se noten sus estertores de agonía.
Durante por lo menos tres décadas se convirtió en una reunión obligada para que el presidente mexicano en turno asistiera a esa villa Suiza a exponer un México maravilloso.
Incluso hay testimonios de cómo en el avión presidencial (ese que ahora es tan polémico) viajaba cada año a Davos  una larga motiva de funcionarios públicos empresarios, periodistas y analistas para exponer las bondades de nuestro país. De hecho durante más de seis lustros, las noticias de primera plana de los medios mexicanos se llenaban de información proveniente de ese foro, porque México pertenecía a ese club de ricos.
Un ejemplo muy concreto, hace 30 años, el uno de febrero de 1990, el entonces presidente mexicano, Carlos Salinas de Gortari declaraba en Davos:  “la unidad de los mexicanos nos ha permitido dar una batalla extraordinaria contra el narcotráfico que enferma y debilita a la juventud de todo el mundo y pone en riesgo la seguridad de los Estados. Hemos derrotado a las principales bandas internacionales que usaban nuestro territorio para alimentar el enorme mercado consumidor de Estados Unidos”.
Es decir que desde hace tres décadas ya se declaraba la victoria sobre los cárteles de la droga. Lamentablemente hoy siguen tan campantes.
Davos nació en 1971 como un foro basado en el manifiesto escrito por el alemán Klaus Schwab, denominado “Capitalismo de las Partes Interesadas” que supuestamente buscaba “un mundo mejor”, tras la segunda guerra mundial, a través del neoliberalismo.
Ese objetivo nunca se logró y en este 2020 ese foro ha servido para dar a conocer una serie de desigualdades que ha generado el neoliberalismo mundial. Y desde luego, la presencia del presidente mexicano no fue necesaria, como tampoco las grandes comitivas del sector público.
De todo el continente americano, este año solo asistieron cuatro mandatarios, el estadounidense, Donald Trump, que hizo el ridículo al tratar de desestimar a la joven sueca Greta Thunberg, el canadiense, Justín Trudeau, que lanzó una fuerte llamada de atención a gobiernos y empresas para eliminar la desigualdad de género, el de Colombia, Iván Duque, que a pesar de las protestas en su país se reunió con el venezolano Juan Guaidó, y el de Ecuador, Lenin Moreno, quien estuvo a punto de ser destituido hace unos meses por las manifestaciones en su contra. Las tres principales economías latinoamericanas, México, Brasil y Argentina enviaron representantes.
Por el gobierno mexicano estuvo la secretaria de Economía, Graciela Márquez, que participó en una mesa redonda sobre América Latina, en la cual estuvieron otros dos mexicanos: José Angel Gurría, secretario de la OCDE y Alicia Bárcena, secretaria Ejecutiva de la CEPAL. Desde luego esa mesa pudo haberse realizado en México, sin necesidad de acudir hasta Davos.
En el caso de nuestro país hubo tres noticias que se difundieron. Una, la participación de la secretaria de Economía, explicando que las perspectivas económicas de nuestro país son favorables para la inversión.
Otra más que se presentó un informe sobre la inversión extranjera por parte de la consultora PwC (Price Waterhouse Cooper) en el cual se indica que nuestro país ya no está etre los primeros cinco mejores lugares para los capitales foráneos. Y aquí vale la pena mencionar dos cuestiones. La primera es que el mismo día se presentó un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) en el que se señala que en 2019 México recibió 35 mil millones de dólares de inversión extranjera, tres por ciento más que en los dos últimos años de Enrique Peña Nieto. El otro dato es que hace dos años, en 2018, Peña Nieto viajó a Davos y ahí recibió la noticia que México había sido excluido de los 10 primeros lugares del informe de PWC. Es decir que la presencia del presidente mexicano era innecesaria en la aldea suiza.
Otra de las noticias sobre México fue el informe de Oxfam, en donde se indica que nuestro país es uno de los campeones en desigualdad social, pues los seis mayores multimillonarios mexicanos tienen una fortuna de 108 mil 100 millones de dólares, equivalente a los ingresos de 62.5 millones de pobres de nuestro país.
Este informe global de Oxfam, en el cual se señala que dos mil ricos del mundo acaparan más riqueza que casi cinco mil millones de personas, es decir que el 60 por ciento de la población mundial, es el que sirve de referencia para decir que, a sus 50 años, Davos fue un fracaso.
Ahora sólo resta saber cuántos gastamos los mexicanos, todos, en pagar los viajes de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, junto con toda su comitiva a esa reunión de ricos plagada de mentiras. Die el filósofo del metro: Davos sí fue un mito genial.



*Comentario para Radio Educación/24 de enero de 2020

Friday, January 17, 2020

El filósofo del metro dice:

Tratado habemus
justicia laboral
no sabemus

Las artimañas empresariales
en contra de los trabajadores

Roberto Fuentes Vivar*


Finalmente el Senado estadounidense ratificó ayer el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con lo que se dio un paso firme para su posible operación, aunque todavía faltan algunos detalles para que se haga realidad, como la firma de Donald Trump y la ratificación en Canadá. Incluso después de todas las ratificaciones y firmas, se calculan tres meses para que se ponga realmente en operación.
Tras la aprobación estadounidense en el senado, prácticamente todos los actores de la economía y la política de México se congratularon del hecho. Incluso hasta algunos analistas consideran que la firma del T-MEC y el principio de acuerdo que se firmó esta semana entre China y Estados Unidos, podrían ocasionar un aumento de entre medio punto y un punto del Producto Interno Bruto mexicano.
Y aquí vale la pena retomar dos puntos de la historia. La primera es que este tratado el T-Mec es la tercera generación del acuerdo inicial, el TLC que se firmó entre Carlos Salinas de Gortari, George Bush y Brian Mulroney. La segunda fase fue el ASPAN que negociaron y firmaron Vicente Fox, George Bush hijo y Paul Martin por Canadá. Esta alianza firmó en lo oscurito y no pasó por el senado de la República.
Algo interesante es que los firmantes de las tres versiones el acuerdo, por parte de Estados Unidos han sido presidentes del Partido Republicano, mientras que por México los presidentes han sido del PRI, del PAN y ahora de Morena.
El otro punto a destacar que tiene que ver con la historia, es que desde que comenzó a negociarse esta tercera versión del TLCAN, el punto en el que se centraron las diferencias fue el laboral, pues desde Canadá y desde Estados Unidos se presentaron presiones para que hubiera mejores condiciones laborales y salariales en nuestro país.
Incluso, dentro el acuerdo se convino que Estados Unidos incluya en su cuerpo diplomático en México una especie de agregados laborales que estarán encargados de que vigilar que se cumplan las leyes en esa materia en nuestro país. Hasta el momento no se sabe cómo van a operar ni si violan o no la soberanía nacional.
Precisamente porque el laboral fue el tema de mayor discusión en las negociaciones, vale la pena retomar algunos puntos de la conferencia mañanera de anteayer del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues se presentó una situación que podría ser desastrosa y hasta motivo precisamente de la vigilancia laboral estadounidense.
Quizá el ejemplo más destacable es que 14 mil empresas despidieron a 60 mil trabajadores en el último mes del año pasado. En total el despido de trabajadores en el último mes del año pasado fue de 380 mil trabajadores. Hasta el presidente lo consideró como “¡Algo increíble!”.
¿Qué significan esos despidos? Concretamente que existen prácticas muy arraigadas en muchas empresas para no reconocer los derechos de los trabajadores, no pagar prestaciones, no pagar impuestos. De hecho “Por eso, ya se reformó la ley y es delito grave lo de la falsa facturación y lo de la defraudación fiscal, y muchos no lo saben: y sí es delito grave, el implicado no tiene derecho a fianza”.
Fuera de los casos de subcontratación que son muy específicos, existen prácticas empresariales que pueden considerarse aberrantes. Nada más para abundar en estas 14 mil 553 empresas, Todas ellas despidieron a toda su nómina en diciembre. Se trata de compañías que tienen entre 100 y 500 empleados.
Otro ejemplo que vale la pena mencionar, dentro de las aberraciones laborales y fiscales que existen en nuestro país. Una sola persona es representante legal de 488 empresas, 461 constituidas entre el 2012 y 2015, además de tener participación accionaria en 10 empresas adicionales; sin embargo, esta persona no presenta declaraciones fiscales.
En la conferencia mañanera del miércoles el jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera Santiago Nieto presentó una especie de catálogo de malas prácticas empresariales para evadir al fisco, no pagar al IMSS y no responsabilizarse de las obligaciones laborales de sus trabajadores.
Esto lo hacen declarando pérdidas fiscales, aunque en realidad tengan ganancias millonarias, utilizando prestanombres, triangulando recursos entre empresas, presentando facturas falsas, presentando contabilidad engañosa, moviendo a sus trabajadores entre una razón social y otra y utilizando diversas artimañas para no cumplir con los trabajadores, ni con el seguro social ni con el fisco.
Incluso hay casos de personajes que se han infiltrado en la IV Transformación y que han incurrido en este tipo de cuestiones, como el senador Pedro Haces, suplente de Germán Martínez Cázares quien fue el primer director del IMSS en este sexenio. Este personaje es líder de un sindicato nacional, dirigente en una central obrera y además empresario. Para colmo su empresa, según un audio, está involucrada en un desvío de fondos por 30 millones de pesos del Seguro Popular.
En términos generales qué bueno que se firmó el Tratado México Estados Unidos Canadá y ojalá sirva para mejorar las condiciones laborales de los mexicanos. Como dice el filósofo del metro: tratado habemus, justicia laboral no sabemus.

*Comentario para Radio Educación/17 de enero de 2019

Friday, January 10, 2020

El filósofo del metro dice:

Los excluidos que se negaron 
a ver sí existen y están vivos

Bienestar: lo que los empresarios
no quieren ni quisieron entender

Roberto Fuentes Vivar*


Desde que el lunes pasado el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer que se construirán dos mil 700 sucursales del Banco Bienestar en todo el país en un  lapso de dos años, el tema se convirtió en polémica y algunos consideran que se trata de un gasto innecesario, mientras que otros lo ven como un programa no solo necesario, sino que podría ayudar a reducir la marginación en la han vivido por siglos miles de comunidades en el país.
En términos generales, lo que hizo el presidente fue emitir una llamada de atención a toda la iniciativa privada, en el sentido de que si ellos no invierten para mejorar la infraestructura en beneficio de los más desprotegidos, el gobierno sí lo hará.
El tema desde luego fue abordado en los días siguientes y hoy Reforma destaca que el banco de Bienestar duplicará su personal a través de la subcontratación, mientras que La Jornada da cuenta de que ya se iniciaron algunos convenios con el IMSS, Liconsa y Diconsa para comenzar a operar como una especie de módulos bancarios temporales.
¿Cuál fue el problema y porqué el gobierno decidió construir estas sucursales del Banco Bienestar? Concretamente porque no existen ni la infraestructura bancaria ni los servicios de traslado de valores que puedan cumplir con las necesidades para entregar los 300 mil millones de pesos de apoyos de programas sociales de la IV Transformación. Concretamente se trata de dos actividades, la banca y a la industria del transporte de valores, que, en apariencia están desligadas, pero están muy relacionadas entre sí.
En el primer esbozo de lo que será Banco del bienestar, el presidente López Obrador aseguró que a la banca comercial le ha faltado dimensión social, ya que se ocupó “sólo de otorgar servicios donde está el mercado, donde considera que tienen clientes, porque prevalece el negocio, lo mercantil. No hay inclusión financiera. Hay mucho atraso”.
Incluso señaló que la banca ha hecho poco por llevar sus servicios a las zonas más desprotegidas: de los casi 2 mil 500 municipios del país, sólo hay sucursales bancarias en aproximadamente mil, y en este caso en las cabeceras municipales, lo que constituye un problema para la entrega de los apoyos sociales en entidades como Chiapas, Oaxaca o Veracruz.
Un asunto es muy claro, durante los pasados sexenios los servicios bancarios y de transporte de valores evolucionaron, pero sobre todo para satisfacer las necesidades de las grandes urbes y las ciudades intermedias, pero descuidaron a las poblaciones marginadas. Por eso el presidente señaló que “el neoliberalismo dejó un gran rezago, no hay inclusión financiera. Existen bancos en las ciudades nada más; en el medio rural, no”.
Sobre esto dijo el presidente “Antes en los bancos se depositaba dinero, se tenían los ahorros y se obtenían créditos, esa era la función principal. Todo esto fue cambiando y ahora los bancos tienen otras prioridades. Muchos en un periodo, después del Fobaproa, vivían de los intereses que cobraban al gobierno por la deuda pública, por el Fobaproa y demás. Entonces, la función de otorgar crédito, de prestar dinero se fue haciendo a un lado y sigue todavía faltando que se entreguen créditos a medianos, pequeños empresarios, sigue habiendo falta de este servicio; aunque hay más avance -también hay que decirlo- en cuanto a los servicios bancarios en general, no así en los servicios que se prestan o que se deben de prestar las comunidades más apartadas”.
En términos generales se utilizarán cinco mil millones de pesos este año para construir las primeras mil 350 sucursales bancarias. Para dar una idea de su modelo, en la capital del país solo se abrirán 21 sucursales, mientras que en Chiapas o Oaxaca la cifra será de alrededor de 300 en cada caso.
Por cierto, hoy la Jornada menciona el caso de Olinalá, Guerrero, con casi 25 mil habitantes que no cuenta con alguna sucursal bancaria. Voy a indicar otro caso, aquí cerca, a tan sólo una hora de la capital. En el municipio de Sanctorum, Tlaxcala, con casi ocho mil habitantes tampoco se cuenta con sucursal bancaria.
Esa es la realidad.
Y para colmo, según explicó el presidente, hay muchas comunidades a las que las empresas de traslado de valores se niegan a ir. Por eso anunció que se creará un grupo especial del Ejército para transportar los apoyos sociales.
Hay que recordar que la primera empresa de traslado de valores fue Servicio Pan Americano de Protección (Serpaprosa), constituida en marzo de 1965, precisamente por los bancos y fue extendiéndose hacia la industria y el comercio. Pero hoy ni esa empresa ni las de la competencia acuden a poblaciones marginadas.
Dos cosas le duelen a la iniciativa privada, que Bienestar será el banco con más sucursales en el país, pues Banco Azteca, BBVA, Banorte o Citigroup no llegan a dos mil 700. Incluso en un futuro podrían recibir remesas y otorgar préstamos. La otra que el transporte de dinero, otrora monopolio bancario, definitivamente será sustituido por el Ejército.
Dice el filósofo del metro: los excluidos que se negaron a ver, sí existen están vivos.


Comentario para Radio Educación/ 10 de enero de 2020

Friday, January 03, 2020

El filósofo del metro dice:

Sacrificar es un verbo
que se aplica a otros, 
nunca a empresarios

Los aumentos de precios
para aumentar ganancias

Roberto Fuentes Vivar*

Ya comenzó el año y todo parece indicar que 2020 será un año de presiones mediáticas sobre la economía y de divergencias entre dos realidades diferentes: la que pugna por nacer y la que se niega a morir.
Si nos atenemos a lo que dicen los diarios de hoy, con la información de ayer, el primer día hábil del año fue de una serie de amenazas económicas, comenzando por los aumentos de precios y siguiendo con las pocas posibilidades de crecimiento para este 2020.
Vamos a ver los detalles: de entrada, el diario El Universal trae como noticia principal que hay o habrá aumentos de precios en cascada. Esta misma información se repite también en la primera plana del Sol de México y también en la portada de Milenio.
Concretamente se refieren a que Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) señala que ya se recibieron  notificaciones de las empresas que indican que habrá aumentos de precios en productos de primera necesidad como la leche y otros más que son considerados como chatarra. Estos aumentos son de hasta tres pesos por producto.
Según este personaje, firmas como Bimbo, Sabritas, Lala, Alpura, Tía Rosa, Marinela y cervecería Modelo, ya avisaron a las tienditas de la esquina que aumentarán sus precios, lo que provocará el fracaso del aumento “histórico” en los salarios mínimos decretado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para este año.
Dos cosas llaman la atención de este caso: una es que las empresas mencionadas son de empresarios ha mostrado acuerdos y desacuerdos con la IV Transformación. El ejemplo más claro es que al menos tres de estas marcas son de la familia Servitje, dueña de Bimbo, si bien se ha reunido con el titular del ejecutivo, no siempre está de acuerdo con el presidente mexicano.
Otra punto a señalar es que este organismo, la Anpec, tiene varios años en funciones, pero su información había sido minimizada por los medios tradicionales, hasta ahora que se convirtió en noticia de primera plana. Incluso hasta el nombre de la asociación es tan desconocido que en algunos medios aparece como Alianza Comercial y en otros como alianza nacional.
La razón para estos aumentos, la mayoría de alimentos chatarra, es el aumento en el Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (el famoso IEPS. Cabe señalar que desde antes de que comenzara el año, el redes sociales, los opositores a la IV transformación iniciaron una campaña diciendo que por este famoso IEPS hasta la gasolina subiría cinco pesos, lo cual no sucedió.
Desde luego que sí hay un hecho irrefutable, es que los cigarrillos, a partir de anteayer subieron de precio, en algunos el aumento de cinco pesos y en otros de seis, lo cual no ocasiona protestas porque se consideran productos innecesarios, aunque sí son un golpe para quienes regularmente fumamos.
Pero bueno, el IEPS no es el único causante de la cascada de aumentos que se supuestamente se avecina. Por lo menos cinco diarios mencionan en su primera plana que el Banco de México augura que el aumento al salario mínimo será causa de una presión inflacionaria y de una futura crisis de empleo.
Con base en la minuta de la Junta de Gobierno del banco central celebrada a finales de diciembre, los diarios exponen que el aumento al salario mínimo será nocivo para la economía y que en términos generales habrá poco crecimiento este año.
Otra noticia que podría impactar los bolsillos de los ciudadanos es la que aparece en Excélsior en el sentido de que la Comisión federal de Electricidad aumentará 4.8 por ciento la tarifa para el sector doméstico. Es decir que subirá alrededor de cuatro centavos por kilowatt hora en el consumo básico. Esta alza, la primera en tres años, podría aplicarse según el diario, no de manera inmediata, sino en el mes de julio.
Una noticia con cierta contradicción mediática, es la de las remesas. La Jornada señala que el año pasado, de enero a noviembre, hubo un récord en la llegada de divisas por este concepto, mientras que otros diarios destacan que en el penúltimo mes de 2019 las remesas cayeron por primera vez desde 2016. Las dos versiones tienen razón, el año pasado se rompió el record de llegada de dólares, aunque en noviembre tuvieron una ligera caída de 66 dólares, con relación al mismo mes del año pasado.
En general, esta es una especie de panorama de cómo ven los diarios el futuro de la economía. Es cierto que el aumento en los salarios mínimos y en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios podría afectar la inflación y perjudicar los bolsillos de los mexicanos.
Pero también es cierto que las empresas mexicanas no tienen llenadera. Al respecto hay que señalar que prácticamente todos los consorcios que anunciaron aumentos de precios se encuentran en la lista beneficiarios de las condonaciones de impuestos en pasados sexenios.
Incluso, nada más por mencionar un ejemplo, Bimbo tuvo un aumento de 527 por ciento en sus utilidades al cierre del segundo trimestre del año pasado,  al acumular mil 222 millones de pesos. Para el cierre del tercer trimestre la cifra había subido a mil 940 millones de pesos.

¿No podrían los empresarios sacrificar un poco de sus ganancias asumiendo algunos de los costos para este año? Dice el filósofo del metro: para el empresario las ganancias son sagradas, lo de más es lo de menos.

*Comentario para Radio Educación/ 3 de enero de 2020

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006