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Friday, November 30, 2018

El filósofo del metro dice:

Hoy acaba un sexenio que dio 
pena; mañana será otro día

Recibirá López Obrador 
una economía quebrada

Roberto Fuentes Vivar*

Hoy es el último día de un sexenio perdido, de un sexenio fallido.
Un sexenio de desaciertos en materia económica, con la aprobación de las reformas estructurales que demostraron su fracaso, si se atiene uno a las cifras.
Vamos por partes:
Enrique Peña Nieto recibió un país con crecimiento económico de 3.3 por ciento. Durante su sexenio el incremento anual promedio del Producto Interno Bruto fue de 2.2 por ciento, el menor desde que se instauró el modelo económico neoliberal, a mediados de los años ochentas. López Obrador recibirá el país con un crecimiento del PIB de 2.1 por ciento.
Enrique Peña Nieto tomó las riendas de México con una balanza comercial superavitaria en 163 millones de dólares, López Obrador las tomará con un déficit de 13 mil 159 millones de dólares, nada más en los primeros 10 meses de este año.
El actual presidente llegó al poder con un dólar que se cotizaba en 13 pesos por unidad. El próximo mandatario asumirá el cargo con dólar en 21 pesos.
Peña Nieto recibió una inflación de 4.1 por ciento y la dejará en 4.65 por ciento.
Uno de los pocos rubros positivos es el desempleo, cuando Peña Nieto llegó a la presidencia la tasa de desempleo abierto estaba en 4.9 por ciento y disminuyó a 3.19 por ciento, pero López Obrador asumirá el poder con la mayor crisis de la historia en lo que la iniciativa privada llama la precarización del empleo, con la urgencia de crear 12 millones de trabajos bien remunerados.
Hace seis años, la deuda equivalía a 31.8 por ciento del Producto Interno Bruto, hoy representa 43.9 por ciento y el próximo presidente recibirá una deuda pública superior a 11 billones de pesos, sin contar los pasivos laborales.
Enrique Peña Nieto recibió el país con una plataforma de producción petrolera de casi tres millones de barriles diarios. Hoy está en 1.6 millones, es decir, la mitad. López Obrador recibirá una industria petrolera quebrada, en la que, por primera vez en la historia se tiene que importar petróleo crudo.
Cuando inició el actual sexenio que hoy concluye, la gasolina se vendía en 9.8 pesos por litro, hoy está en 20 pesos el litro, a pesar de que en el mercado internacional el precio del crudo se encuentra a la baja. El próximo presidente recibe el país con una reforma energética que ha ocasionado que por cada dólar que se vende de crudo al exterior, se importan dos dólares de productos petroleros.
Enrique Peña Nieto recibió México con unas tasas de interés al cuatro por ciento anual y lo deja en una tasa de interés de ocho por ciento. El próximo presidente recibe, además, la amenaza de otro nuevo incremento a las tasas el 20 de diciembre, para que suban entre 25 y 50 puntos base.
Cuando entró el actual presidente de la república, la inversión pública productiva representaba 22.2 por ciento del gasto programable, hoy significa sólo 14.7 por ciento, con un descenso anual de 2.8 por ciento. El próximo mandatario recibirá un país hipotecado en el cual, a pesar de las reformas para ahorrar dinero público, la mayor parte del gasto está comprometido en deuda, pasivos laborales y salarios.
Estos son sólo algunos de los muchos datos que confirman que el sexenio que hoy termina fue un sexenio fallido, un sexenio perdido, en el cual, fuera del desastre económico, aumentaron la violencia, los asesinatos, la inseguridad y, desde luego, la pobreza.
Hoy termina un sexenio en el cual los grandes capitales le mostraron, por lo menos de palabra su apoyo al presidente, pero sacaron capitales por alrededor 120 mil millones de dólares. Mañana comienza un sexenio en el cual esos mismos grandes capitales intentarán hacer el presidente un rehén de sus extorsiones.
Hoy concluye el sexenio de las reformas estructurales. La historia de un fracaso económico. Dice el filósofo del metro: termina un sexenio que dio pena. Mañana será otro día.

*Comentario para Radio Educación/ 30 de noviembre de 2018 

Friday, November 23, 2018

El filósofo del metro dice:

En medicina, el abuso de la consulta 
puede ser muy nocivo para la salud

Irrelevante, la consulta 
de este fin de semana

Roberto Fuentes Vivar*


Este fin de semana se realizará una nueva consulta nacional, la segunda organizada por el equipo del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, durante el proceso de transición.
En esta ocasión, se busca conocer la opinión de los ciudadanos acerca de 10 proyectos prioritarios, muchos de los cuales están ya previstos en el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2019.
La boleta consigna tres megaproyectos, el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, Tabasco y el tren del Istmo de Tehuantepec, una pregunta general sobre ecología (si la ciudadanía está de acuerdo con reforestar) cuatro relacionadas con los programas sociales para jóvenes, adultos mayores, becas y pensiones para discapacitados y dos más que tienen que ver con la cobertura universal de salud y la cobertura gratuita de internet.
De los diez temas propuestos sólo dos han sido polémicos, el tren maya y la refinería de Dos Bocas. En casi todos los demás es unánime el apoyo. Por ejemplo quién va a votar en contra de que se garanticen atención en salud y medicamentos a toda la población. Incluso para los programas sociales incluidos se calcula un gasto público de casi 200 mil millones de pesos.
Y aquí vale la pena analizar el tema de las consultas y su contexto.
La primera consulta, sobre el aeropuerto de la ciudad de México, sirvió, sobre todo para enviar un mensaje por parte del presidente electo en el sentido de que las grandes decisiones ya no se tomarán en privado y por un grupo de empresarios y políticos, sino que la población tiene derecho a opinión.
Fuera de las fallas y los escándalos por la logística, la consulta cumplió su cometido y sirvió como un ejercicio para que en un futuro se sistematice, el mecanismo de las consultas.
Tanto en la consulta del aeropuerto, como en la que se realizará este fin de semana, se tuvo el especial cuidado de anotar en las boletas que se trata de una “Consulta Nacional” y no de una “Consulta Popular” para la cual existen leyes específicas.
También en esta segunda consulta, el responsable será la Fundación Arturo Rosenblueht, cuyo presidente Enrique Calderón Alzati, señaló que ya se corrigieron muchos de los errores cometidos en el primer ejercicio.
El mecanismo de las consultas durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador será una práctica permanente. Ayer mismo el presidente electo anunció que el 21 de marzo, se realizará la consulta para saber si son sometidos a juicio por traición a la patria los expresidentes y ahí mismo se pedirá la opinión sobre la Guardia Nacional y el consejo asesor empresarial.
De hecho esa consulta del 21 de marzo sería la primera que realizaría el presidente en funciones y seguramente tendría que ser organizada ya por el Instituto Nacional Electoral, con todos los mecanismos legales.
Aquí vale la pena hacer algunos comentarios.
El primero es que si en el próximo gobierno las consultas serán un mecanismo permanente para conocer la opinión de la población y para tomar decisiones, deberán modificarse algunos aspectos de la actual ley federal de consulta popular para clarificar cuándo se debe de tratar de un referéndum, cuando de un plebiscito o cuando será una simple consulta como la que se realizará este fin de semana.
Otro de los temas que deben plantearse para el futuro es ¿en qué medida se pueden empatar las consultas nacionales con las consultas indígenas y de pueblos originarios, cuya ley secundaria se encuentra en revisión?
Aquí voy a poner un ejemplo, si en la consulta de este fin de semana se aprueba la construcción del tren maya, pero en las consultas indígenas los propietarios de la tierra se niegan ¿Qué va a pasar? De hecho, dos consultas se enfrentarían entre sí.
Al respecto, en este sexenio, hubo más de 30 grandes proyectos que tuvieron problemas por no ser consultados con la población afectada. Nada más en esta misma semana se daba cuenta de obras varios estados por campesinos descontentos con las obras en sus territorios.
En síntesis, para muchos la consulta de mañana es innecesaria, aunque quizá sirva de ejercicio para saber si realmente se corrigieron los errores.  En general, la consulta puede ser un buen mecanismo para la toma de decisiones, pero como dice el filósofo del metro: en medicina el abuso de las consultas puede ser nocivo para la salud.


*Comentario para Radio Educación/ 23 de noviembre de 2018

Friday, November 09, 2018

El filósofo del metro dice:

Una baja en comisiones
mejoría pata millones 

Por fin intentan moderar la
excesiva ganancia bancaria

Roberto Fuentes Vivar*


Lo que sucedió ayer en los mercados financieros es otro episodio más de la forma en que el gran capital intenta defender sus intereses ante frente a los cambios propuestas por la Cuarta Transformación del País.
No es de extrañar que en menos de 15 días se hayan presentado dos turbulencias financieras por motivos internos. La primera a finales de octubre cuando se dio a conocer la decisión de cancelar el aeropuerto en Texcoco.
La segunda, ayer cuando el senado de la República decidió presentar iniciativas de ley para regular las comisiones que ganan los bancos. El enojo de las instituciones financieras fue tal que hicieron que la bolsa mexicana tuviera su mayor descenso en 7 años.
Posteriormente, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador se reunió con el líder del Senado, Ricardo Monreal, y con quien será el próximo secretario de Hacienda y calmaron los mercados con la promesa de que la iniciativa sería puesta a consideración de los bancos. La propia Asociación de Bancos de México emitió un posicionamiento en el cual dice estar de acuerdo en analizar cualquier iniciativa al respecto.
Pero ¿Qué hay detrás de esa actitud desmesurada de los mercados?
1.-En primer lugar, para poder entender el poderío económico que concentran los bancos, existen 23 Grupo Financieros que tienen su poder cuentas y custodias por 50 billones de pesos, cifra que significa más de dos veces el Producto Interno Bruto de México, es decir que acaparan valor de todo lo que producimos los mexicanos por más de dos años.
2.- Estos grupos financieros son dueños de los bancos y de las casas de bolsa y de la mayoría de las aseguradoras y de otras instituciones que prestan dinero o reciben dinero. Por eso, en la sesión de ayer de la Bolsa, cuando la BMV perdió 5.81 por ciento y las acciones de los bancos se depreciaron en 82 mil millones de pesos, este dinero pasó de una mano a otra, dentro de los mismos grupos financieros.
3.-Las ganancias de los Grupos Financieros y en especial la de los bancos han crecido a un ritmo de 25 por ciento en promedio en los últimos 10 años, mientras que la economía sólo ha crecido 2.5 por ciento en números redondos. Esto quiere decir que las utilidades de estas instituciones crecen 10 veces más que la economía.
4.- Buena parte de las ganancias de estos grupos financieros y de los bancos se deben a las comisiones y tarifas que cobran. Tan sólo de enero a agosto la banca obtuvo ingresos por comisiones y tarifas por 106 mil 500 millones de pesos, cifra que puede ser similar a las pérdidas por cancelar el aeropuerto de Texcoco.
5.- Los cobros y tarifas de los bancos en México, son bastante más altas que las cobran los bancos en otros países del mundo y su participación en los ingresos es de tal magnitud que, por ejemplo en Banamex, es del doble de lo que significa en Estados Unidos.
6.-Los altos costos de las tarifas y comisiones hacen que los clientes tengan que pagar a los bancos fuertes cantidades que encarecen el crédito, incluso el financiamiento, blando (o con pocos intereses) que ofrece la banca oficial, pues finalmente para llegar al consumidor tiene que pasar por un banco que cobra comisiones y tarifas. En este caso se encuentran hasta los réditos del Infonavit.
7.- Para las pequeñas y medianas empresas les resulta imposible solicitar un crédito porque, además de los intereses tienen que pagar a los bancos las comisiones y tarifas. Por eso cuando requieren liquidez tienen que recurrir hasta a agiotistas o a instituciones fraudulentas como muchas sociedades financieras de objeto limitado.
8.- Las utilidades de estos bancos y grupos financieros salen del país en muchas ocasiones para subsidiar desde México a las casas matrices de los bancos. O engrosan los bolsillos de los 200 mil clientes de las casas de bolsa.
En síntesis, este es el panorama de los bancos que se niegan a que el estado imponga normas para que reduzcan sus ganancias por comisiones y tarifas.
Si se quiere realmente un cambio para una cuarta transformación, se debe comenzar precisamente por el sector financiero, por los bancos, para que exista financiamiento accesible que ayude al crecimiento del país.
Pero este poderoso sector de los grupos financieros se opone. Creo que nadie está en contra de que ganen, pero buena parte de los mexicanos sí desea que sus servicios sean más baratos, para beneficio de México. Dice el filósofo del metro: una baja en comisiones, mejoría para millones.

*Comentario para Radio Educación/ 9 de noviembre de 2018



Friday, November 02, 2018

El filósofo del metro dice:

 2019: pagar lo que se deba
y cumplir lo que se pueda

AMLO enfrentará su primer año 
con recursos ya comprometidos

Roberto Fuentes Vivar*

Una de las preguntas que nos hacemos millones de mexicanos es ¿cómo nos va a ir, desde el punto de vista económico, en el próximo año?
Al respecto existen varias respuestas, si se deja uno llevar por algunos agentes, como Banamex o las calificadoras, el futuro es bastante incierto, aunque no tanto como para ocasionar el lunes negro que se presentó esta semana luego de que el presidente electo anunció la cancelación del aeropuerto en Texcoco.
Si en cambio atiende uno a los mensajes del propio López Obrador y de quien será su secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, la respuesta es que no habrá condiciones que generen incertidumbre para 2019. En este mismo sentido se manifestaron los alrededor de 30 casas de análisis y consultores encuestados por el Banco de México a finales de octubre.
Precisamente, tras la actuación de los mercados (esos seres etéreos que les gusta, como si fuera deporte, imponer sus condiciones a un país) del lunes pasado, ayer el equipo de transición comenzó a vislumbrar lo que será el paquete económico de 2018.
Concretamente, López Obrador y Urzúa detallaron algunos puntos del paquete económico y del presupuesto de egresos para 2019, que será entregado al Congreso de la Unión antes del 15 de diciembre.
Si bien todavía no existe todavía una cifra exacta de a cuánto ascenderá el presupuesto de egresos de la Federación para el año entrante, diversas fuentes han calculado que su monto será de entre 5.4 y 5.5 billones de pesos, poco más de los 5.3 billones de este año.
De esta cantidad, el gasto intocable es de 3.6 billones de pesos que corresponden a 1.2 billones de pesos de nómina y servicios personales (en este rubro se supone que habrá un ahorro con la entrada en vigor de la Ley de Salarios Máximos que limita a 108 mil pesos mensuales las remuneraciones de funcionarios públicos).
También se encuentran como intocables los 725 mil millones de pesos de la deuda heredada por la actual administración, poco más de 700 mil millones de pesos para los estados, y 928 mil millones de pesos de pago de pensiones.
Del resto, se destinarán 327 mil millones de pesos para siete proyectos prioritarios como el nuevo aeropuerto, el tren maya, la construcción de 100 universidades, el programa jóvenes construyendo el futuro, los apoyos a adultos mayores y la construcción de una nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco.
Concretamente la mayor parte de estos 327 mil millones de pesos serán para los programas de jóvenes y adultos mayores, con 274 mil millones de pesos.
En términos generales, puede observarse, con todos estos datos, que existen serias limitaciones para poder cumplir todas las promesas que hizo durante su campaña el presidente electo. Basta decir que casi el 70 por ciento del presupuesto se encuentra ya comprometido sobre todo por los gastos corrientes, la deuda pública y las pensiones.
En una carta que me envío personalmente quien será el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, señala que se mantendrá la disciplina fiscal para lograr un superávit primario de 0.8 por ciento, es decir que se gastará menos de lo que recaude el gobierno.
Desde luego, entre las fuentes de ahorro se encuentran no sólo lo que economice el gobierno al impedir salarios máximos a 108 mil pesos mensuales, sino también una reducción en los gastos de hasta 50 por ciento en las concesiones de obra que actualmente registran hasta 50 por ciento de sobreprecio.
Hay varios asuntos que preocupan a diversos sectores. Uno de ellos es la sequía de recursos a instituciones para ahorrar recursos. En este caso se encuentra, por ejemplo, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, que según especialistas en el sector salud, podría perder varias funciones como la inspección, lo que significaría precisamente un riesgo para la población,
Sin embargo quizá la mayor preocupación es de dónde saldrá el pago de indemnizaciones y compromisos por la cancelación del aeropuerto de Texcoco. En este sentido Urzúa comentó en una carta dirigida a los mercados que el “Paquete Económico 2019 detallará los recursos para atender esos compromisos”.
Lo que sí es un hecho es que si se añade el pago por la cancelación de Texcoco, el rubro de recursos intocables va a crecer, lo que significará una limitación más al próximo gobierno.
En este sentido, una de las formas de obtener más recursos fiscales se conocerá cuando se presenten la Ley de Ingresos y la miscelánea fiscal de 2018, en donde seguramente habrá algunos candados para evitar la evasión de las grandes empresas, sin que se aumenten los impuestos, y con ello obtener más recursos para los siete proyectos prioritarios. Ojalá.
Die el filósofo del metro: el año entrante será de pagar lo que se deba y cumplir lo que se pueda.


*Comentario para Radio Educaciòn/ 2 de noviembre de 2018

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006