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Friday, September 24, 2010

El filósofo del metro dice

Obedézcase pero
no se cumpla



Cuando el dinero manda
la ley entra en desuso



Roberto Fuentes Vivar*

Esta semana ha sido especialmente interesante en lo que se refiere a cómo los medios se convierten en noticia y cómo influyen en la agenda política y económica del país. En primer lugar se encuentra desde luego el editorial del Diario de Juárez que ha sido ampliamente polemizado y debatido entre lo que se llama el círculo rojo del país.
En el caso de este editorial es interesante que, por primera vez en la historia, un medio de comunicación dirige su mensaje al crimen organizado, reconociéndolo como el verdadero poder, concretamente, en el estado de Chihuahua.
Quienes están en contra de la forma en que actuó el periódico, consideran ese editorial como una manera de ceder ante el crimen organizado o de claudicar a los principios periodísticos. Sin embargo, por el otro lado, es una novedosa fórmula para hablar abiertamente a los poderes fácticos. Yo me pregunto ¿cuántos medios de comunicación en todo el país no emitirán el mismo mensaje pero en lo oscurito y sin que nadie lo sepa? Quizá muchos que ya han negociado, pero no lo han hecho abiertamente como El Diario de Juárez lo propone.
Otra noticia que tiene que ver con los medios es la decisión del juzgado cuarto de distrito en materia administrativa en que la que se ordena a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes suspender la licitación 21 para que no se entreguen los títulos de concesión de 30 megahercios adjudicados a Televisa y Nextel por sólo 180 millones de pesos, mientras que Telcel y Telefónica tendrían que pagar más de 4 mil millones de pesos por una concesión similar.
La decisión de la juez Guadalupe Rivera es congruente con otra medida similar emitida por un juez de Tamaulipas en la que se ordenaba a la dependencia y a Cofetel a detener el proceso por las incongruencias jurídicas y con otra de un juez de Guerrero en el mismo sentido.
En términos generales, la entrega de estas frecuencias a Televisa-Nextel ha sido considera por expertos como un despojo a la nación a favor de un grupo mediático. Sin embargo, las autoridades han hecho caso omiso de las decisiones del poder judicial.
Es decir que encima del poder ejecutivo y el poder judicial se encuentra el verdadero poder, el poder fáctico que ejerce Televisa sobre las ondas que pertenecen a toda la nación y a todos los mexicanos.
La orden de la juez Rivera señala concretamente que se paralice el uso, goce o explotación de estas frecuencias adjudicadas al consorcio de Chapultepec 18 de Emilio Azcárraga.
Sin embargo, la respuesta del director jurídico de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Sánchez Henkel, es, por decir lo menos, cínica e irrespetuosa, pues este oscuro personaje que devenga su salario con los impuestos de todos los mexicanos dijo que no acatará la orden judicial, pues solo le representa una multa de 120 días de salario mínimo. Es decir algo así como siete mil pesos, los cuales pueden salir de la bolsa de cualquier funcionario medio de Televisa sin problema alguno.
La juez también indica que se deben investigar los perjuicios que pudiera ocasionar la entrega y los daños que podrían irreparables que podría causar esta concesión desde el punto de vista social. Pero eso no interesa ni a Mony de Swann, quien es titular de Cofetel, a pesar de las opiniones de legisladores en su contra, ni a Juan Molinar Horcaditas, quienes responde a un poder fáctico llamado Televisa.
En fin, quién manda en el país, cuáles son los verdaderos poderes fácticos. Cómo dice el filósofo del metro: Cuando el dinero manda, el verbo cumplir entra en desuso.

*Comentario para Radio Educación/24 de septiembre de 2010

Friday, September 17, 2010

El filósofo del metro dice

El montaje en los
medios suele producir
verdades a medias


Bicentenario, los mexianos
menos libres de la historia


Roberto Fuentes Vivar*


Hay muchas cosas que platicar acerca de lo que hemos vivido los mexicanos en los tres días más recientes con motivo del bicentenario, pero quizá todo puede resumirse en una frase: festejamos el 15 de septiembre menos libre de la historia.
¿Porqué? Nada menos que porque el montaje de los fastuosos actos conmemorativos impidió, como nunca, el libre acceso de los ciudadanos para dar paso a la imagen de una República mediática.
En el desfile día 15 por Paseo de la Reforma, la sobrevigilancia obligaba a que quienes queríamos verlo nos sometiéramos a constantes revisiones de bolsos y mochilas, incluso cada 50 o 100 metros.
No pude llegar al zócalo, porque se necesitaba casi-casi invitación especial, pero las crónicas publicadas en diarios y comentadas por amigos, me refieren que efectivamente la libertad de movimiento fue casi clausurada y sólo unos cuantos pudieron transitar libremente. Incluso se acabó con la tradición de romería que durante decenios se mantuvo en la Plaza de la Constitución.
En síntesis, desfile y el posterior espectáculo en el zócalo, sólo pudieron ser vistos en vivo, por unos cuantos privilegiados, en los que el gobierno gastó más de 600 millones de pesos. Esto quiere decir que el 99 por ciento de los mexicanos tuvo que contentarse con mirarlo por televisión. Desde luego la televisión no sacó las molestias de ciudadanos que se sintieron agredidos por la sobrevigilancia y porque se les impidió el paso.
Un dato curioso es que el coloso del bicentenario, esa magna estructura que se levantó en la plaza de la constitución y que supuestamente representa al mexicano, se parece mucho a la Vicente Fox, pero con las orejas de Carlos Salinas. Pero ¿cuál es el mensaje de la espada rota en su mano izquierda?. Una amenaza de que la izquierda ya no tiene vela en este entierro del bicentenario o simplemente una puntada del escultor. Quién sabe.
Además de la sobrevigilancia y de que el espectáculo estuvo montado más para la televisión que para los asistentes, también se presentaron en estos días dos hechos que nuevamente ponen en duda la libertad de que supuestamente gozamos los mexicanos. Uno es el ataque a dos periodistas en Ciudad Juárez, uno de ellos fallecido, Luis Carlos Santiago Orozco, quien minutos antes del ataque se reunió con el hijo de un visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Es decir un nuevo ataque a periodistas y probablemente a activistas de las garantías individuales.
El otro hecho es la conferencia de prensa de Alejandro Hernández Pacheco, secuestrado hace unas semanas en un hecho que provocó la ira de Televisa y de Milenio. Ahora resulta que su liberación fue un espectáculo mediático montado por la Secretaría de Seguridad Pública. Además, Hernández Pacheco ya no trabaja en Televisa y hasta pidió asilo político, tras sus declaraciones.
Si es verdad que ese montaje fue realizado sólo para los medios, estamos en una situación bastante grave, pues al igual que los festejos bicentenarios todo lo que se hace en este país es un gran espectáculo televisivo. Como dice el filósofo del metro: los medios suelen producir verdades a medias.

*Comentario para Radio Educación/17 de septiembre de 2010

Friday, September 10, 2010

El filosofo del metro dice:

De la independencia
nada más nos quedó
la dependencia
o será solo la pendencia



Festejos bicentenarios y
¿la verdadera soberanía?


Roberto Fuentes Vivar*


Prácticamente hoy comienza el Puente Bicentenario, pues la semana entrante muchas personas van a tener actividades a medias o de plano no van a tener actividades. Por ejemplo hoy ya comenzaron a cerrar Paseo de la reforma para hacer los preparativos del Grito.
Desde luego hay varios asuntos que merecen análisis. Uno de ellos es el gasto para los festejos. En este sentido es previsible que a partir de la semana entrante se presenten tres cuestionamientos muy fuertes para las autoridades. En primer lugar el dispendió, pues estamos hablando de que solo el fideicomiso para el bicentenario gastará tres mil millones de pesos, cifra que si se suma a la que erogarán los estados y la iniciativa privada llegara a unos 6 mil millones de pesos.
¿Porqué las autoridades están tan contentas de este dispendio? Nada menos que porque en los próximos meses la economía va a comenzar a sufrir las consecuencias de la desaceleración mundial y necesitan tener al pueblo contento. Pan y circo, decían los antiguos.
Otro de los asuntos polémicos es la transparencia de los recursos gastados. Una vez que haya pasado el grito y el desfile, seguramente el círculo rojo de la política y la economía nacionales iniciarán un despliegue para que se justifique cada centavo gastado.
El tercer punto es ¿porqué si se excluyen los gastos de infraestructura, más del 90 por ciento del presupuesto es decir mil millones de pesos para festejos se destinará a tres empresas extranjeras. La australiana Instancia y las francesas pedir France y Royal de lux, cuando el mismo espectáculo pudo haber sido hecho por empresas mexicanas y más barato? Esto no quiere decir que en estos 200 años tengamos el trauma de Malinche. No.
Aparte de esos tres puntos para la polémica hay otro asunto que vale la pena analizar en estos días previos al 15 y 16 de septiembre. ¿Cómo vamos a festejar?.
Seguramente, la población adulta lo hará con una copa de tequila. Lamentablemente ese tequila no será mexicano, pues prácticamente el 90 por ciento de las marcas tequileras son propiedad de extranjeros. Lo mismo herradura que es de Brown Forman que Sauza que pertenece a la transnacional por Pedro Domecq y hasta Cuervo tiene capital extranjero aunque minoritario. De hecho para esta temporada 15 empresas –casi todas extranjeras- lanzaron un tequila llamado Dos siglos para festejar el bicentenario y en las fiestas oficiales se brindará con tequila Herradura de Brown Forman.
Si usted va a comer un pozole es probable que la cabeza de puerco sea importada y quizá el grano haya sido procesado en Estados Unidos o acaparado por la empresa Cargill. Si va a comer barbacoa probablemente el cordero fue importado de Nueva Zelanda. Hasta el chicharrón lo trajimos de Estados Unidos Si va usted a disfrutar en un postre, de los tres sabores producidos por productos originarios de México, como la fresa , la vainilla o chocolate. Seguramente va a comer fresa procedente de Estados Unidos o de España, vainilla de Madagascar o chocolate de Costa de Marfil o de la Unión Europea que tiene registrada la formula del chocolate.
Si va a disfrutar de unos chiles en nogada tradicionales de esta temporada septembrina, lo más seguro es que el chile provenga de China, pues actualmente tenemos que importar chile poblano para satisfacer la gastronomía mexicana.
En fín, lo más probable es que cualquier alimento que consuma hoy tenga un alto porcentaje de importación y poco de hecho en México. Pero eso sí festejamos 200 años de Independencia. Como dice el filósofo del metro, de independencia solo nos quedó la dependencia o será ya nada más la pendencia.

*Comentario para Radio Educación/10 de septiembre de 2010

Friday, September 03, 2010

El filósofo del metro dice

El Día del presidente es
cosa de todos los días


Demanda de la sociedad: dejar la
inseguridad para generar empleo


*Roberto Fuentes Vivar

Esta semana hubo, en la realidad dos informes. Uno, el de Felipe Calderón que decidió hacer un lado su presencia en un congreso dividido y, por lo tanto, explicar a unos mil 500 invitados a Palacio Nacional el estado que guarda la nación.
Como en las mejores épocas del priísmo hubo de todo en el informe del dos de septiembre. Desde besamanos hasta despliegue informativo especial por parte de la mayoría de los medios de comunicación. Por ejemplo, hoy casi todos los diarios llamados nacionales destacan la información de Felipe Calderón.
Pero también como en los mejores momentos del PRI, hubo un día del presidente, aunque sin la banda presidencial, en el que el habitante de Los Pinos publicó un decreto que luego explicó en su mensaje a la nación. El decreto para transitar hacia la televisión digital.
Como en los viejos tiempos la iniciativa privada aplaudió al presidente y los medios de comunicación concesionados hicieron lo propio y alabaron a Calderón. Dos temas fueron la base: la inseguridad y la economía. Destacando quizá la primera aunque los datos no sean tan benéficos como la población lo espera.
El otro informe, un día antes de la fecha constitucional para la presentación del IV Informe de Labores de Felipe Calderón, fue el que dio Carlos Slim, al hacer un recorrido por lo que será la plaza Carso con una inversión de 750 millones de dólares.
En su informe Carlos Slim difirió de Calderón, pues no mencionó una economía tan boyante como la del habitante de Los Pinos. De hecho políticamente fue interesante que un día antes del Día del presidente, el hombre más rico del mundo, expusiera sus ideas sobre la situación que guarda el país.
Dos cuestiones son de destacar. Una que el país puede crecer, pero el crecimiento no ayudará si no se generan empleos y dos, que una de las formas de combatir es precisamente generar empleo. Quizá lo único que le falto decir a Slim es que el empleo debe ser bien remunerado.
En su informe Slim fue muy elocuente y envío un mensaje muy directo a Felipe Calderón: la prioridad es la economía no la inseguridad. Y es que quizá el hombre más rico del mundo se asumió como representante de la sociedad.
¿Porquè? Pues porque la sociedad de alguna manera está harta de que la prioridad sea la inseguridad y que se haya dejado de lado a la economía. Hay tres datos que confirman esta afirmación. En los últimos días de agosto, Consulta Mitofksy presentó su encuesta más reciente, en la cual, dos de cada tres mexicanos consideran que la economía es el principal problema del país y solo una cada cuatro personas dice que es la inseguridad.
Otro elemento que confirma esta afirmación de que los mexicanos necesitamos que se voltee a ver a la economía y el gobierno no se dedique solo a la inseguridad, es que en su encuesta mensual entre una treintena de consultoras, el Banco de México encontró que el 80 por ciento considera precisamente a la economía como el principal factor de freno al desarrollo, mientras sólo 16 por ciento piensa que es la inseguridad.
Para colmo, un día antes del informe se dio a o que en una semana el riesgo país mexicano subió a más de 165 puntos bases, lo que significó un avance de 30 por ciento. Es decir que nadie confía en la economía mexicana, mientras desde los Pinos solo se mira la inseguridad. Como dice el filósofo del metro: El día del presidente es cosa de todos los días, el empleo no.
*Comentario para Radio Educación/3 de septiembre de 2010

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006