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Friday, August 25, 2017

El filósofo del metro dice:

A los amigos justicia y gracia, a 
los demás, ni siquiera las gracias.

Ruiz Esparza y los 
cinismos del silencio

Roberto Fuentes Vivar*

Esta fue una semana en la que muchos de los secretarios de estado estuvieron placeándose, como si quisieran estar en una pasarela política. Ildefonso Guajardo, el de economía, se mostró orgulloso por los resultados de la primera ronda de negociaciones del TLCAN.
José Antonio Meade, el de Hacienda, Enrique de la Madrid, el de turismo, y Aurelio Nuño, el de Educación, fueron predestapados por el senador Emilio Gamboa Patrón, como gallos fuertes para sustituir a Enrique Peña Nieto. Incluso Meade presumió sus logros al registrar la economía del primer semestre un comportamiento mejor al esperado y Nuño se placeó por su reforma educativa.
Pero quizá los que se llevaron el premio cinismo fueron Luis Videgaray, quien ayer realizó una ostentosa ceremonia para develar su retrato que colgará en Palacio Nacional y sobre todo Gerardo Ruiz Esparza, el de Comunicaciones y Transportes, que compareció ante legisladores por el caso Paso Express.
Este último caso, el de Ruiz Esparza, es definitivamente el que puso de relieve el cinismo, la prepotencia y la impunidad que han caracterizado a los funcionarios del actual gobierno, sobre todo a los más cercanos a Enrique Peña Nieto.
Ahí en la comparecencia, la diputada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) Rocío Nahle,  le recriminó de manera directa  la inconsistencia de su gobierno: "un familiar suyo, muy cercano, tuvo un accidente y la indemnizaron con muchísimo dinero ¿cómo es posible que a la familia de las dos víctimas (las del Paso Expres) se les esté tratando prácticamente con una situación inhumana o insensible? ¿Cuáles son los criterios con los que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes detalla o emite para poder intervenir en indemnizaciones a terceros cuando esto sucede?".
Posteriormente medios como reforma o Sin Embargo dieron seguimiento a la acusación de la diputada morenista. Publicaron que la indemnización de referencia fue directamente a la suegra de Ruiz Esparza, quien recibió nada menos que 100 millones de pesos. No tengo elementos para decir si realmente ese es el monto de la indemnización a un familiar del secretario de comunicaciones y transportes, pero lo cierto es que el funcionario ha guardado silencio al respecto.
Basándonos en estos 100 millones de pesos, que no han sido oficialmente desmentidos, vale la pena analizar cuál ha sido la política de indemnizaciones del gobierno federal y de las empresas que contrata para hacer obra pública.
En primer lugar, la indemnización para los familiares de las víctimas del Paso Express fue ofrecida como apoyo, por una cantidad no revelada, pero fue tan pequeña que el abogado que los representa, por instrucciones de los familiares decidió declinarla.
Pero también referente al paso exprés, poco después del accidente, muchas de las personas que fueron afectadas por la expropiación de terrenos para la obra realizaron una manifestación con una manta que decía: “Exigimos que se pague por los daños causados por la construcción del Paso Express”. Se quejaron de  sólo le pagaron el 50 por ciento de lo prometido por sus terrenos. “Para el resto, dijeron, no nos han dado fecha de pago”.
Otro caso es el de los ejidatarios de Durango, afectados por la carretera Durango Mazatlán (obra construida por la española Aldesa, al igual que el Paso Express), les ofrecieron ocho mil pesos por hectárea, mientras que los pequeños propietarios los indemnizaron con 200 mil pesos por hectárea y algunos hasta con 500 mil pesos.
En el estado de México, en la carretera Atlacomulco. Atizapán, construida por OHL (la empresa española que presuntamente aportó mil 600 millones de pesos para el PRI en las pasadas elecciones del estado de México y que hace unos días aumentó 20 por ciento el costo del peaje del segundo piso de esa entidad), no les han pagado las indemnizaciones a los campesinos. No hay pago, les dicen.
Otra de las constructoras aliadas a Ruiz Esparza, -En lo que se refiere a Higa (Una de las empresas favoritas de Enrique Peña Nieto, involucrada en el escándalo de los Papeles de Panamá y señalada por la construcción de la Casa Blanca) desalojó con más de 300 policías federales a los habitantes de Xochicuautla para la obra de la autopista de cuota Toluca-Naucalpan. Los desalojados no han recibido ningún tipo de indemnización.
No solo eso, en el caso del Nuevo Aeropuerto de la ciudad de México (en cuyas obras trabaja Aldesa, la empresa española corresponsable del accidente del Paso Express), unos 200 ejidatarios de Chimalhuacán denunciaron el despojo de 450 hectáreas, a través de funcionarios de la SCT quienes ofrecieron a los dueños “gratificaciones por cuidar los terrenos del gobierno” mediante un convenio de “desocuparlos”, a cambio del pago de entre 10 y 65 pesos por metro cuadrado.

Pero eso sí a la familia de Ruiz Esparza le dieron 100 millones de pesos. Eso es el cinismo que ha caracterizado a este sexenio, dice el filósofo del metro: a los amigos justicia y gracia, a los demás ni las gracias.

*Comentario para Radio Educación/ 25 de agosto de 2017


Friday, August 04, 2017

El filósofo del metro dice:

Negociadores del TLCAN:
Su misión es la sumisión

Doble discurso del gobierno 
mexicano ante el extranjero

Roberto Fuentes Vivar*

Como pocas veces, en esta semana se dieron muestras del doble discurso que maneja el gobierno de México en sus relaciones exteriores, particularmente con Estados Unidos.
Por una parte se encuentra la conversación telefónica entre Donald Trump y Enrique Peña Nieto, destapada en Estados Unidos, en la cual la Presidencia de la República, ha intentado manejar la respuesta de Peña Nieto como una muestra de independencia y soberanía de nuestro gobierno ante el prepotente presidente  del vecino país del norte.
Por el otro lado se encuentra el caso de Venezuela, en donde prácticamente todos los días México mantiene una sumisión total a Estados Unidos en su política contra la nación sudamericana. Todavía esta mañana en las redes sociales este affaire estaba vivo por el intercambio de palabras como “cobarde” que mutuamente se dijeron Nicolás Maduro y Luis Videgaray.
La insistencia de México en apoyar el derrocamiento del presidente venezolano ha ocasionado al menos dos sentimientos en buena parte de los mexicanos. Uno que México ha perdido su independencia al apoyar sin recato alguno la política estadounidense. El otro es que definitivamente Luis Videgaray se ha encargado de enterrar la doctrina Estrada que durante décadas fue orgullo de México, al querer intervenir en la vida interna de otros países.
Pero quizá el asunto más grave de este doble discurso, es el de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Resulta que precisamente esta semana, el secretario Economía, Ildefonso Guajardo presentó lo que considero un documento esencial pues resume en cuatro ejes las “Prioridades de México”, en torno a las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
El documento titulado “Prioridades de México en las negociaciones para la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte” consta de casi 10 mil caracteres, 45 párrafos y mil 431 palabras.
Lo más grave es que en ninguno de estos 45 párrafos se mencionan palabras como “Soberanía”, “Defensa” o “Independencia”, Incluso vocablos como “México”, “País” o “Nación”, son prácticamente inexistentes. Ni siquiera se señala alguna vez la frase “intereses de los mexicanos.
En todo el documento, que fue enviado al Senado de la República y que según Guajardo es algo así como la biblia para las negociaciones, se hace caso omiso de las estrategias, de los principios rectores (como la soberanía) o de la defensa de los intereses de los mexicanos.
En lugar de eso se destaca en los cuatro principios rectores la importancia de lo regional, por sobre lo nacional, de los tres países, por encima de México, a los tres países, por encima del nuestro, y de la integración por encima de los intereses de los 125 millones de connacionales.
Cualquier análisis de contenido, elaborado por estudiantes de comunicación social, puede determinar que el oficio de la secretaría de Economía antepone los intereses de los mexicanos a los intereses de otros países como Estados Unidos y Canadá.
Por eso, ya algunas agrupaciones campesinas y de pequeños industriales y comerciantes, han señalado que más que un documento rector para una negociación parece una carpeta de entrega. Desde luego, el documento mexicano no tiene ni el detalle ni la estrategia que mencionó Donald Trump en sus 20 puntos en defensa de su economía interna y recuperación de empleos, que dio origen a la renegociación del Tratado de Libre Comercio.
Otra de las críticas al equipo negociador mexicano encabezado por Luis Videgaray y Guajardo, es que mientras en Estados Unidos y Canadá sus gobiernos sí consultaron con diversos sectores, aquí todo se ha hecho en lo oscurito y sin tomar en cuenta los intereses y las necesidades de la sociedad, como si México fuera una propiedad privada de unos cuántos.
Esta ausencia de consenso para las negociaciones tiene un origen: el equipo negociador mexicano está compuesto por funcionarios públicos y empresas. Ni por casualidad aparece un líder obrero o uno campesino, ni mucho menos un representante de la sociedad.
¿Quiénes son los negociadores? Desde luego Videgaray y Guajardo, de quienes ya mucho se ha hablado, pero también están Jaime Serra Puche, Herminio Blanco, Jaime Zabludowsky y Luis De la Calle, todos ellos artífices del primer tratado de libre comercio. Con eso se dice todo.
Por la parte empresarial están Valentín Diez Morodo, paisano de Enrique Peña Nieto, promotor de OHL en México, accionista de Citigroup y artífice de la venta de cervecería Modelo a capital extranjero.
Y Moises Kalach, también consejero de Citigroup y dirigente industrial textil, una de las ramas que han sido más afectadas por la liberación comercial. En una entrevista con el Financiero, dio a conocer su estrategia: “que los empresarios estadounidenses hablen por nosotros.

Estos son los defensores de la soberanía nacional y de los intereses mexicanos. Es decir, la iglesia en manos de Lutero o, como dice el filósofo del metro: su misión es la sumisión.
*Comentario para Radio Educación/4 de agosto de 2017

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006