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Friday, July 26, 2013

El filósofo del metro dice:

En el teatro como en la vida,
actuación solo es actuación

La campaña de Profeco
¿Va en serio o sólo es para 
olvidar la crisis económica?

Roberto Fuentes Vivar*

Esta semana ha sido interesante en lo que se refiere a la campaña de la Procuraduría Federal del Consumidor en contra de grandes empresas transnacionales.
La idea de que el gobierno haga cumplir la ley y obligue a los empresarios a no abusar es loable. Sobre todo cuando realmente se trata de proteger a los consumidores. Sin embargo, parece ser que no es el caso de lo que está sucediendo.
Vamos por partes. Hace unos 15 días, la Profeco inmovilizó más de 20 mil  productos de Bimbo por incurrir en publicidad engañosa. A los pocos días, tras negociaciones, el dueño de Bimbo, Daniel Servitje informó que ya se había resuelto el problema, tras el cambio de empaques y que nuevamente el producto estaba en los anaqueles.
Ya esta semana la asociación civil denominada El Poder del Consumidor dio a conocer que La Procuraduría Federal del Consumidor, junto con la Comisión Federal para prevenir Riesgos Sanitarios (Cofepris), decidió retirar la campaña de Coca-Cola “149 calorías, para usar en más actividades felices”, la cual –dice- es “engañosa y representa riesgos para la salud”.
Coca-Cola desmintió la información y explicó que la campaña salió del aire porque había terminado su pauta publicitaria y que no había multas ni sanciones por parte de Cofepris, ni de la Profeco, sino que era un malentendido.
Al día siguiente, la Profeco anunció que impondría una multa a McDonald's por 648 mil 548 pesos por publicidad engañosa en su 'Cajita Feliz'. La empresa respondió que impugnaría la sanción y acudiría a las instancias correspondientes.
Menos de 24 horas después, la Profeco decidió clausurar, simbólicamente, 15 hoteles de la ciudad de México. Ayer hizo lo mismo en Guadalajara con 11 hoteles y en las playas de Guerreo, con 14 hoteles. Todos siguieron operando.
Hasta ahí no hay, hasta el momento afectación económica a las grandes empresas. Sin embargo sí hay una percepción mediática de que el gobierno está trabajando para la sociedad. En este sentido déjenme hacer dos paréntesis.
Uno, este lunes, la aseguradora francesa Axa lanzó una campaña para concientizar a los conductores de su responsabilidad, a través de un seguro que cubre los gastos si atropellan un ciclista. La comunidad ciclista respondió indignada en las redes sociales y Axa reconoció su error al herir susceptibilidades y decidió unilateralmente retirar la campaña. Ahí si con pérdidas millonarias y sin intervención de las autoridades, ni siquiera exposiciones mediáticas.
El otro paréntesis es que en el DF, el Instituto de Verificación ha clausurado decenas de micro y pequeños establecimientos, dejando sin trabajo a miles de personas que seguramente aumentarán la informalidad. ¿Qué van a hacer, por ejemplo, los dueños y trabajadores del rey del suadero de Polanco con el establecimiento formal cerrado? Seguramente abrir taquerías informales.
Bueno, pero regresando a Profeco, hay que ver primero quien es el titular de esa dependencia. Alfredo Castillo, es un operador político de Enrique Peña Nieto. Fue el que bajó la presión del caso Paulette en el estado de México y también una de las manos negras que intervino en la orden de detención de Elba Esther Gordillo. ¿Estará actuando en pro de la sociedad y de los consumidores?.
Lo dudo. Más bien me atrevo a pensar que esta campaña tiene como objetivo desviar la atención de la grave crisis económica que vive el país, a través de hechos que hagan ver al gobierno federal como supuesto defensor del pueblo ante los grandes intereses de las empresas transnacionales.
Es decir que si Enrique Peña Nieto no puede mejorar la economía, por lo menos que se diga que hace algo en contra de los empresarios. Como dice el filósofo del metro: en el teatro como en la vida, la actuación no es otra cosa que actuación.
*Comentario para Radio Educación/ 26 de julio de 2013


Friday, July 19, 2013

El filósofo del metro dice:

Destruir para construir
es pasarse de la raya

Las rayas muertas en Veracruz
para apoyar a Stevedoring

Roberto Fuentes Vivar*

Prácticamente durante toda esta semana funcionarios de al menos cinco secretarias de estado, desde la Defensa Nacional hasta la del Medio Ambiente y Recursos Naturales, pasando por la de Salud y la de Agricultura, además de decenas de empleados del gobierno del estado y de autoridades del puerto jarocho, han estado muy activas en Veracruz tratando de averiguar qué es lo que pasó en la playa de Chachalacas, en donde aparecieron muertas unas 300 rayas.


Ya algunos como la Procuraduría Federal del Medio Ambiente han intentado culpar a los pescadores y hasta han señalado que deben aprehenderlos in fraganti en el momento en que matan a las rayas. Otras autoridades han vuelto los ojos hacia Petróleos Mexicanos y hasta han culpado a un embarque de asbesto contaminante que tiene varios años arrumbado en la Central de Abastos de la ciudad.

Sin embargo, una de las dependencias que no ha hecho acto de presencia, y es quizá la verdadera culpable de este ecocidio es la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

Como si fuera la crónica de un ecocidio anunciado, el último viernes del sexenio de Felipe Calderón comenté en Pulso de Radio Educación que el último decreto del ahora expresidente panista era para destruir precisamente el arrecife de Veracruz, el segundo más importante del país y protegido por organismos internacionales.

Concretamente, la Convención Internacional de este tipo de ecosistemas, a la que México se adhirió en 1986, protegía a este Sistema Arrecifal desde 2004, al igual que otros 65 sitios similares en el mundo.

Sin embargo, el expresidente Felipe Calderón y el exsecretario de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez Jácome, se pasaron por el arco del triunfo esta protección y decidieron, de un plumazo cambiar los límites del parque arrecifal veracruzano, para permitir la ampliación de la Administración Portuaria Integral del puerto de Veracruz.

Con el decreto desaparecieron los arrecifes de La Gallega- Galleguilla (484 hectáreas), La Blanca (34 hectáreas) y La Blanquilla (46 hectáreas). En total 23 arrecifes de diferente tamaño, de una gran biodiversidad que va desde el puerto de Veracruz hasta Campeche.

Fueron 564 hectáreas de arrecifes y mil 600 hectáreas de impacto ecológico las que destruyeron mediante el decreto. En un principio, la Secretaría del Medio Ambiente se había opuesto al proyecto, al igual que decenas de organismos ambientalistas y la comunidad de buzos que deseaban proteger este sistema creado durante 350 millones de años.

La Administración Portuario integral se ubica en el norte del puerto de Veracruz ya cerca de chachalacas, en donde aparecieron las rayas muertas.

Los ecologistas advirtieron en su momento que la ampliación del puerto de Veracruz pondría en riesgo el sistema arrecifal completo, pues funciona como una barrera protectora para miles de especies.

La API o administración portuaria integral beneficiada con la destrucción del arrecife es de carácter federal, pero alberga a empresas como Stevedoring que fue una de las primeras concesionarias de la guerra de Estados Unidos contra Irak, al concesionársele Bagdad Y es también una de las principales promotoras de Punta Colonet en Baja California.

A esos intereses beneficia la destrucción de arrecifes. Así que si quieren encontrar culpables de la muerte de rayas en Veracruz. Sólo tienen que ver el decreto. Como dice el filósofo del metro: destruir para construir es pasarse de la raya.

*Comentario para Radio Educación/19 de julio de 2013

Friday, July 05, 2013

El filósofo del metro dice:

Quédense con su progreso
devuélvanme mi depresión

Otra empresa española
abusa de los ejidatarios

Roberto Fuentes Vivar*

La reconquista de México, ahora por parte de las empresas españolas, ha sido uno de los mayores desastres de la historia. En pocos años los consorcios ibéricos han despojado de sus tierras a indígenas huaves y zapotecos para construir parques eólicos o han escenificado escándalos como el del consorcio OHL cuyo contrato para construir el libramiento norte de fue pactado por el gober precioso de Puebla Mario Marín tras un viaje a España y después fue revocado por el actual gobernador Rafael Moreno Valle. Incluso está el affaire de las pérdidas de varios miles de millones de pesos para el gobierno mexicano por la alianza de Pemex con Repsol.


Pero el más reciente asunto es interesante. Esta semana, mientras Felipe Calderón daba en España una conferencia sobre lo que consideró su milagro económico mexicano en una sede académica del Partido Popular, acompañado por el expresidente José María Aznar, en México ejidatarios de tres estados daban cuenta de la porquería que ha dejado en México otra empresa española, Aldesa, la cual es investigada en su país como parte del proceso por la doble contabilidad del Partido Popular y la presunta corrupción del gobierno de Aznar, para la adjudicación de contratos de obra.

Los hechos son los siguientes, Aldesa es la empresa a la que se adjudicó la carretera Mazatlán-Durango, que inició con Vicente Fox y se concluirá en octubre, fue desde luego avalada por Felipe Calderón, por lo que debía ser algo así como la obra icónica de los gobiernos panistas.

Se trata de una construcción de más de 25 mil millones de pesos con 61 túneles y 115 puentes y estructuras, entre ellos el Baluarte que obtuvo el récord Guiness por ser el puente atirantado más alto del mundo.

Hasta ahí todo estaría muy bien, una obra de categoría mundial, como dirían los gobernantes y que llevaría el progreso a estados como Durango, Sinaloa y Nayarit.

Sin embargo, como lo explicó Ernesto Pérez Virgen, representante de los 29 ejidos afectados, el día en que en México se ponía en duda el milagro del que hablaba Calderón en España, la empresa española sólo ha traído consecuencias negativas. Un recuento breve es el siguiente:

-En Pueblo Nuevo de Durango dañaron el bosque reproductor de la Guacamaya Verde, en peligro de extinción y también fue afectada una de las zonas de mayor productividad forestal, Pino Gordo.

-En los ejidos Chavarría Nuevo, Chavarría Viejo y Comunidad de Chavarría Nuevo les incomunicaron sus servicios turísticos de cabañas, las zonas forestales de producción agrícola y ganadera y les llenaron de escombro y piedra los saltos de agua, manantiales y arroyos.

-Al pueblo de Coscomate prácticamente lo enterraron y dividieron con el paso de la autopista, perdiendo los ejidatarios pobladores del lugar el millón 200 mil pesos que recibían anualmente por el concepto de servicios ambientales (proteger y cuidar la zona boscosa) por parte de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

-En Nayarit incomunicaron 23 pueblos rumbo a la sierra, desviaron el río Acaponeta, provocando grandes inundaciones, lo mismo que en el Río Pánuco. Secaron ojos de agua que alimentaban a poblaciones completas e incomunicaron cerca de 2 mil hectáreas productivas de mango.

-En Sinaloa iniciaron acciones penales y represivas contra líderes ejidales y pequeños propietarios afectados.

Y ahora la empresa Aldesa se niega a pagar los daños. Como dice el filósofo del metro quédense con su progreso y devuélvanme mi depresión.

*Comentario para Radio Educación/ 5 de julio de 2013

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006