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Friday, November 29, 2019

El filósofo del metro dice:

El pasado no ha muerto;
el presente está estancado
y el futuro aún es esperanza

A un año, ya se hay cambio,
pero los índices no cambian

Roberto Fuentes Vivar*


El domingo se cumple un año de que tomó posesión el presidente Andrés Manuel López Obrador y, por lo menos en lo que se refiere a la economía, las cosas no van tan bien como lo prometió ni como lo esperaban millones de mexicanos.
Para empezar, este primer año de gobierno se enmarca en la polémica acerca de si existe o no recesión. De acuerdo con una definición técnica, sí estamos en recesión al cumplirse tres periodos negativos con nulo crecimiento o, de plano decrecimiento.
La otra definición señala que estos tres trimestres consecutivos deben tener una baja generalizada en todos los indicadores, lo que no ha sucedido en nuestro país en este año. Por eso, por ejemplo el presidente de la Asociación de Bancos de México, Luis Niño de Rivera, o la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina, Alicia Bárcena, prefieren hablan de estancamiento.
Es cierto que algunos sectores como la construcción, la minería o la venta de automóviles si se encuentran franca recesión, pero hay otros, como los bancos que muestran un crecimiento de casi dos dígitos. Esto significa que estamos viviendo una especie de signos contradictorios en la economía mexicana.
Lo que sí es cierto es que, desde hace un año, se vive un proceso de cambio en la economía y en este sentido, vale la pena preguntarse si los indicadores están registrando este cambio. Seguramente no.
Uno de los ejemplos que pueden reflejar más este proceso de cambio es el de los hábitos de la sociedad. En este sentido, la Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas elabora mensualmente un índice de ventas de las tienditas de la esquina, que no se toma en cuenta para la elaboración del Producto Interno Bruto.
Según este organismo, las tienditas de la esquina, aumentaron sus ventas 6.8 por ciento en octubre.  De hecho de octubre 2018 a octubre 2019, registramos un crecimiento total de 7.7 por ciento, muy por arriba del avance o estancamiento de la ANTAD (Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y departamentales) y Walmart, que esos sí se toman en cuenta en la medición oficial del PIB.
Otra de las contradicciones se presenta, también como ejemplo, en los indicadores de empleo. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, señala que en octubre la tasa de desempleo se situó en 3.6 por ciento, cifra muy arriba del 3.2 por ciento en que estaba un año antes.
Paradójicamente hoy el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) da a conocer los resultados del Índice Global de Personal Ocupado de los Sectores Económicos en septiembre, con un crecimiento de 0.1 por ciento con respecto a agosto y de 1.3 por ciento con relación al mismo mes del año pasado.
Esto quiere decir que por un lado existe más desempleo, pero por otro existe más personal ocupado en los diversos sectores. Y así como existe esta contradicción hay muchas otras. Por ejemplo, que por primera vez en la historia contemporánea el país se enfila hacia un superávit en la balanza comercial, a pesar de que muchos de los sectores de exportación, como los automóviles o la minería, están en recesión.
Lo cierto es que estamos ante una desaceleración económica en el primer año, lo que hace cada vez más difícil cumplir las promesas de campaña del presidente López Obrador en el sentido de crecer al cuatro por ciento anual en el promedio de su sexenio.
Pero hay otras dos realidades que deben tomarse en cuenta. En primer lugar que el sector privado, a pesar de todas las promesas de inversión que ha hecho en este año, no las ha materializado. Por el contrario parece cada vez más renuente a participar en proyectos. En esta misma semana hubo el compromiso de invertir 859 mil millones de pesos.  Y de esa promesa surgen dos preguntas ¿cuándo los van a invertir? y ¿Quién llevará las cuentas para saber si se cumplen la promesa?
La otra realidad es que vivimos un proceso de cambio, cuyas consecuencias, para bien o para mal, son imposibles de medir o cuantificar en estos momentos. Quizá será hasta dentro de uno o dos años cuando existan elementos para poder comenzar a evaluar este cambio en el cual quedó formalmente abolido el neoliberalismo económico.
Si es cierto que hay estancamiento y también hay contradicciones en los indicadores económicos. También es cierto que el empresariado en general comenzó este sexenio con una especie de bloqueo que aún no se termina por completo. Por lo pronto es posible afirmar es que el cambio apenas comienza y que la economía de la corrupción estaba tan arraigada que formaba parte de la economía formal o, por lo menos, de la medición el producto interno bruto.
Dice el filósofo del metro: el pasado no ha muerto y el presente está estancado y el futuro aún espera.


*Comentario para Radio Educación/ 29 de noviembre de 2019

Friday, November 22, 2019

El filósofo del metro dice:

Presupuesto habemus
... y a la deuda, menos

Por fin, ya hay gasto público
con más orientación social 

Roberto Fuentes Vivar*


Finalmente ya se aprobó, en la madrugada de hoy, el presupuesto de egresos de la Federación para 2020, el primero elaborado totalmente por la IV Transformación.
En lo político está aprobación tuvo tres cuestiones que pueden considerarse interesantes.
En primer lugar el hecho de que se haya aprobado en una sede alterna, en Santa Fe, porque la Cámara de Diputados estaba bloqueada por grupos campesinos. Una situación similar no se veìa desde 2013, cuando se aprobó la Reforma Educativa y los legisladores tuvieron que trasladarse a otra sede alterna.
El otro hecho es que fue aprobado fuera de tiempo, porque se esperaba que recibiera el visto bueno desde hace más de una semana.
El tercer hecho histórico desde el punto de vista político, es que se aprobó en ausencia del Partido Acción Nacional que representa el principal bloque opositor al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con 78 diputados. El PRI, el otro partido opositor tiene 47.
Otra de las cuestiones políticas a destacar es que con la aprobación de este presupuesto, la IV Transformación tendrá, como enemigas permanentes, a una veintena de organizaciones campesinas (algunas de las cuales apoyaron en su momento al presidente López Obrador), porque ya quedó establecido que los subsidios se entregarán de manera directa a los campesinos y no a las agrupaciones.
Ya entrando a las cuestiones económicas, hay muchos puntos que vale la pena destacar, en primer lugar que es la primera vez que el presupuesto supera los seis billones de pesos y será de casi seis billones 200 mil millones de pesos, con un ligero aumento de menos de uno por ciento sobre el que se aprobó para este año de 5.9 billones de pesos.
En lo que se refiere al campo, a pesar de la oposición de las organizaciones campesinas, hay un presupuesto mayor para la secretaría de Agricultura, que tendrá casi 48 mil millones de pesos, tras de los diputados otorgaron casi mil millones de pesos adicionales a lo que se había propuesto. Además habrá apoyos a algunos campesinos en programas de la secretaría de Bienestar como sembrando vida. Otro apoyo al campo es que se incluyó una partida para la Financiera Nacional Agropecuaria (Finagro), el nuevo instrumento que se ofreció a los productores del campo. Paralelamente se destinaron a la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero dos mil 500 millones de pesos.
A nivel general el presupuesto para el año entrante tiene otra cuestión que puede considerarse histórica: se le otorgan bastantes más recursos a los programas sociales y se redujo el pago de deuda. Por primera vez, se le quitaron 500 millones de pesos el dinero destinado al pago de deuda. Esto se debe precisamente a que al bajar las tasas de interés se pagará menos al Instituto Bancario de Protección al Ahorro, el famoso IPAB que sustituyó al Fobaproba y que todavía seguimos pagando todos los mexicanos.
Lo que ha sido motivo de escándalo, por lo menos mediáticamente, es que se redujeron las partidas para organismos autónomos., sobre todo al Instituto Nacional Electoral, al que se le quitaron casi mil millones de pesos para su operación.
En términos generales las principales dependencias beneficiadas con más recursos son la secretaría de Bienestar, con casi nueve mil millones de pesos adicionales. Sobre este tema, en su mañanera de hoy el presidente López Obrador destacaba que con el presupuesto quedaron asegurados los beneficios para quienes menos tienen. Concretamente la Cámara autorizó 2 mil 700 millones más a pensión para adultos mayores; 2 mil 291 millones más a pensión para personas con discapacidad permanente, y 3 mil 374 millones a Sembrando Vida.

Otra dependencia ganadora es la Secretaría de Hacienda a la que se le otorgaron alrededor de dos mil 500 millones más que lo que había pedido, a la Secretaría de Educación Pública se le destinaron dos mil millones de pesos adicionales y a la de seguridad pública casi mil millones más, sobre todo para la operación de la Guardia Nacional.
Por su parte las perdedoras fueron la Fiscalía General de la República con mil 500 millones menos de lo propuesto inicialmente. El poder Judicial, en términos generales contará con mil 350 millones menos de lo que había solicitado Hacienda y casi todos los organismos autónomo como el INE, el INAI, el Ifetel, tendrán menos recursos.
En términos generales, las reasignaciones al presupuesto fueron de más de 11 mil millones de pesos, que se movieron de un lado a otro para cuadrar la cifra inicial propuesta por el presidente.
Lo que destaca a todas luces es que sí hay un sentido más social en el gasto público para el año entrante. Todavía hay muchos detalles que habrá que desmenuzar, pero en principio, puede señalarse que sí existe una nueva visión del gasto público con relación al presupuesto de este año que todavía fue elaborado por el anterior presidente.  Dice el filósofo del metro: presupuesto habemus y a la deuda menos.


*Comentario para Radio Educación/ 22 de noviembre de 2019

Friday, November 15, 2019

El filósofo del metro dice:

Endéudese hoy para
angustiarse mañana

Ese engendro llamado Buen Fin

Roberto Fuentes Vivar*


Nuevamente, ayer jueves, la junta de gobierno del Banco de México decidió recortar la tasa de interés de referencia, como una medida para garantizar una baja inflación, promover el consumo y activar el crédito con intereses más baratos.
La baja fue de medio punto y la tasa de referencia quedó en 7.5 por ciento. Se trata de la tercera baja desde agosto y como antecedente se encuentra que en Estados Unidos la Tesorería de la Federación, la Fed, también ha reducido su tasa de referencia para ubicarla en 1.5 por ciento.
De acuerdo con el Banco de México, la junta de gobierno envió la señal de que planean seguir el ajuste en las tasas de interés, pues dos miembros votaron en favor de una baja de medio punto, por lo que se mantiene la expectativa de otro recorte dentro ed un mes para iniciar 202 en 7.25 por ciento.
Ya lo hemos explicado aquí en otras ocasiones que una reducción de tasas de interés busca atenuar una posible recesión, al incentivar el consumo y promover que las empresas y también los ciudadanos puedan optar por créditos más baratos, mientras que cuando suben las tasas a los únicos que se premia es a los granes ahorradores.
Pues bajo este esquema, la actual reducción de tasas se presentó precisamente en el momento en el que en México inicia ese engendro llamado Buen Fin, que este año específicamente intenta atenuar las caídas que se han registrado en el consumo de bienes y servicios que ofrecen las grandes empresas.
En general quienes acudan a hacer compras en este Buen Fin podrán hacerlo, si es que revisan bien los documentos que firman y las condiciones de sus bancos, con intereses más bajos o como lo hacen la mayoría de los comercios y prestadores de servicios con el sistema que llaman Meses sin intereses.
Estos famosos meses sin intereses significan una especie de engaño para la mayoría de los tarjetahabientes, porque al momento de la compra el cliente se compromete a pagar en 12 meses el artículo o servicio adquirido. Sin embargo, cuando existe un adeudo anterior en la tarjeta de crédito se juntan unos intereses con otros y finalmente el deudor termina pagando parte de esos intereses que supuestamente eran gratis.
A diferencia de las siete ocasiones anteriores, en este año, el Buen Fin tiene algunas características especial, no precisamente para beneficiar al consumidor, sino porque el entorno muestra una situación diferente a los años pasados.
Un ejemplo es que anteriormente, el gobierno federal entregaba a los trabajadores del estado parte de su aguinaldo en esta fecha para que pudieran aprovechar las supuestas ofertas. Este año no fue así, por lo que puede preverse que millones de burócratas no engrosarán las filas de los compradores.
Otra diferencia que existe es que, por primera vez en la historia, los grandes comercios han registrado cifras bastante mediocres en el desempeño de sus ventas. Por ejemplo la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y departamentales (ANTAD) que agrupa a todas las grandes cadenas comerciales, registró un alza nominal de 2.1 por ciento en sus ventas a unidades comparables, lo que significó el peor desempeño desde 2017.
Por el lado contrario, las ventas en las tienditas de la esquina, de acuerdo con la Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas, muestran un crecimiento de 7.9 por ciento en valor en el mismo mes. Esto significa que hay una especie de cambio estructural en los patrones de compra de los mexicanos, pues están dejando de adquirir sus productos, sobre todo de primera necesidad, en los oxos y walmarts para adquirirlos en ls tienditas de la esquina.
Sin embargo, las encuestas realizadas por diversas fuentes indican que una de cada cuatro familias compraran algo en el Buen Fin y sólo se abstendrán el 26 por ciento de los mexicano. Esta actitud de no comprar se debe a que no creen en las ofertas, les parece incómodo asistir a las tiendas llenas o no tienen dinero para comprar.
Aun así, los organizadores y el gobierno, específicamente la Secretaría de Economía, consideran que las ventas en este Buen fin crecerán cinco por ciento con relación al año anterior y sumarán un total de 120 mil millones de pesos, es decir que cada mexicano gastará mil pesos.
Lamentablemente lo hará endeudándose una vez más y quizá con los intereses anteriores la reducción de ayer. Por eso, los grandes ganadores serán los bancos que ya de por sí registraron utilidades por 121 mil millones de pesos, al cierre de septiembre. Nada más en los primeros nueve meses de este año, los bancos, de acuerdo con información de la CNBV, tuvieron ingresos por intereses por 683 mil millones de pesos, con un crecimiento de 9.5 por ciento con relación a 2018.
Y lo más seguro es que esos bancos no reflejarán la nueva baja en las tasas de interés de referencia. Dice el filósofo del metro: endéudese hoy para angustiarse mañana.


*Comentario para Radio Educación/15 de noviembre de 2019

Friday, November 08, 2019

El filósofo del metro dice:

Ganar menos puede,
a veces, rendir mas

Urge poner fin a las ganancias
que generan desigualdad social

Roberto Fuentes Vivar*


Ayer sucedió algo que podría considerarse insólito en el mundo: que un mandatario presente un video de un empresario extranjero para llamarles de atención a los hombres de negocios de su país.
Concretamente, en Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó un video del empresario estadounidense, Nick Hanauer.
No se trata de uno de esos motivadores, ni e esos oradores que dan consejos para ganar más. Por el contrario, se trata de un hombre de negocios que llama a los empresarios a ganar menos.
Hanahuer, quien fue cofundador (como capitalista de riesgo) de Amazon y de una treintena de empresas, entro otras una que vendió a Microsoft en seis mil 400 millones de dólares, se autodenomina un plutócrata, miembro del uno por ciento de la población que acapara el 30 por ciento de la renta nacional estados Unidos.
¿Qué motivo al presidente López Obrador a presentar su video? Pues nada menos que este plutócrata hace una llamada de atención a sus pares, los empresarios del mundo, a moderar sus excesivas ganancias que solo han llevado al planeta a una desigualdad social insostenible.
 “Tengo un mensaje para mis compañeros plutócratas y multimillonarios y cualquier persona que viva encerrada en una burbuja: despierten, porque si no hacemos algo para corregir las desigualdades económicas evidentes en nuestra sociedad, las horcas vendrán hacia nosotros, porque ninguna sociedad libre y abierta puede soportar este aumento en la desigualdad económica.”, dijo.
Casi nadie le prestó atención al mensaje, pero el presidente sí expuso tres temas que han formado parte de su agenda, que los empresarios moderen sus ganancias, que ayuden a combatir la desigualdad y que la iniciativa privada opere con un estricto código de ética.
Desde luego, el de Hanahuer no es el primer caso de un empresario, académico o político que augura el fin del actual modelo económico en el mundo porque las ambiciones de ganancias desmedidas han ocasionado graves desigualdades que son ya insostenibles.
El 20 de enero de 2009, cuando tomó posesión como presidente de Estados Unidos, Barak Obama, dijo: “nuestra economía está gravemente debilitada, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por el fracaso colectivo a la hora de elegir opciones difíciles y de preparar a la nación para una nueva era”. Ahí prometió que no iba a volver a suceder que unos pocos lucraran con el futuro de muchos.
Tres meses después, en marzo de 2009, en la 72 Convención Bancaria de Acapulco, Alan Greenspan, uno de los principales gurúes del neoliberalismo a través de la Reserva Federal estadounidense, dijo: “nos equivocamos pensamos que (poniendo a la economía mundial como un automóvil) el coche necesitaba solo un cambio de aceite, pero también necesita un cambio de motor y tal vez hasta un cambio de modelo”.
Lamentablemente a nivel global, no se cambió el modelo, ni siquiera se ajustó el motor. Por eso el empresario Hanahuer a quien en el video se observa hablando ante hombres de negocios, señala “el problema no es tener cierta desigualdad. Cierta desigualdad es necesaria para una democracia capitalista de alto rendimiento. El problema es que la desigualdad hoy está en máximos históricos y empeora día a día. Y si la salud, el poder y la renta siguen concentrándose en la cima de la pirámide, nuestra sociedad pasará de una democracia capitalista a una sociedad neofeudal como la del siglo XVIII en Francia. Eso era Francia antes de la Revolución y las turbas con las horcas”.
Como cosa curiosa, en la misma conferencia de prensa en la que el presidente presentó el video de Hanahuer, se trató también uno de esos casos de ambición desmedida de negocios y de corrupción, el de la empresa española OHL y su participación en el circuito exterior mexiquense, por el cual la Unidad de Inteligencia Financiera de la secretaría de Hacienda investiga al exsecretario de Comunicaciones y Transportes Gerardo Ruiz Esparza.
Los casos de excesivas ganancias son muchos, pero para dar un ejemplo valga el más reciente informe de la Comisión Nacional bancaria y de Valores: en una economía con nulo crecimiento, las ganancias de los bancos al cierre de septiembre de este año, fueron de 121 mil millones de pesos, cifra 2.3 por ciento mayor a la del mismo mes del año anterior. Incluso sus ingresos por intereses sumaron 683 mil millones de pesos, con un crecimiento de 9.5 por ciento con relación a igual periodo de 2018.
Este tipo de desigualdades son las que ejemplifican la postura de este empresario y del presidente López Obrador, quien dijo que la actitud del sector privado, debe de procurar desde luego hacer negocios, pero al mismo tiempo buscar ganancias razonables y que se respete el marco legal, que se paguen los impuestos. Dice el filósofo del metro: ganar menos puede a veces rendir más.


*Comentario para Radio Educación/ 8 de noviembre de 2019

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006