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Friday, April 24, 2015

El filósofo del metro dice:


 

Como siempre, el último
de la fila es el que paga 
 
Mexicanos pagaremos dos
veces la tormenta financiera
 
Roberto Fuentes Vivar*
 
El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, dijo ayer ante legisladores que el país cuenta con “un arsenal” de 270 mil millones de dólares “para enfrentar cualquier contingencia que se pudiera presentar”, como una posible salida de capitales o una mayor depreciación del peso frente al dólar debido a la crisis financiera global.

Poco después el secretario de Hacienda, en varios programas radiofónicos sostenía una tesis muy similar en el sentido de que el país está preparado para hacerle frente a las adversidades.

Las declaraciones de los dos jefes de la economía y las finanzas nacionales puede decirse que buscan un efecto tranquilizador para los mercados. Sin embargo, son también una advertencia de que pueden venir tiempos peores.

Concretamente, el hecho de que Carstens hable de una posible salida de capitales, quiere decir que este año seguramente la fuga de divisas será mayor a los 27 mil millones de dólares anuales que se han registrado en los dos años anteriores.

Curiosamente, las declaraciones de los titulares del Banco de México y Hacienda, se presentaron en el momento en que el INEGI daba a conocer el Índice General de la Actividad Económica (el IGAE o el superíndice mexicano) que señalaba que continúa la contracción económica, con fuertes caídas por ejemplo en la agricultura.

Sin embargo, hay señales contradictorias en la economía, pues hoy el propio INEGI daba a conocer los reportes mensuales del comercio y del sector servicio y en ambos casos se señala un crecimiento incluso mayor que el que esperaban los analistas.

A esto hay que agregar que la mayor parte de los reportes que han presentado las empresas a la Bolsa Mexicana de Valores, hablan de un crecimiento en las utilidades, incluso hasta de 60 por ciento en algunos casos.

Los reportes económicos en términos generales señalan que sí hay un freno a la economía, pero no es tan grave como pudiera pensarse, pues las empresas siguen ganando y son las que pueden provocar precisamente una fuga de capitales porque las bajas tasas de interés nacionales no son tan atractivas para los inversionistas como en otros países.

Lamentablemente, como siempre, en esta crisis, esta tormenta o esta pulmonía, porque incluso el propio Carstens ya no ve un catarrito sino algo bastante mayor en los próximos meses, los más afectados seremos los mexicanos de a pie.

Dos ejemplos concretos en este sentido. En sector servicios, que hoy reportó el INEGI se indica que en términos generales hay un avance, pero las remuneraciones a los trabajadores descendieron 1.2 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado.

En el comercio al por menor, también reportado hoy se indica que los ingresos de las tiendas crecieron 5.5 por ciento, pero las remuneraciones cayeron 2.1 por ciento, lo que significa que los trabajadores siguen ganando menos, mientras que las empresas aumentan sus utilidades.

Esta tesis de que los trabajadores son los que cargan la maleta mayor del equipaje económico con todo y sus tormentas, se fortalece con algunas comparaciones internacionales. Concretamente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, dio a conocer su estudio anual sobre el trabajo en el mundo, en el cual se indica que los mexicanos somos los más trabajadores del mundo, con un promedio de 2,237 horas por año, mientras la media de la OCDE es de 1,770 horas.

En otro estudio del mismo organismo, dirigido ahora por el Ángel de la dependencia, José Ángel Gurría, se señala que en nuestro país se pagan los salarios más bajos del mundo con 60 centavos de dólar por hora, contra 8 dólares en Estados Unidos o 15.2 dólares en Australia.

Lo preocupante es que Carstens prevé ya una salida de capitales y para enfrentarla están las reservas internacionales y algunas líneas de crédito del Fondo Monetario Internacional. Si, como lo prevé el gobernador del Banco de México, se utilizan esos préstamos, seguramente todos los mexicanos, terminaremos pagándolos dos veces.

Una por medio de los bajos salarios que permitieron a los grandes empresarios tener utilidades y dólares para invertir en el extranjero. Otra porque si hay préstamos todos tendremos que pagarlos. Como dice el filósofo del metro: Como siempre el último de la cola es el que paga.
 
*Comentario para Radio Educación/ 24 de abril de 2015

Friday, April 17, 2015

El filósofo del metri dice:E

En Washington, el burro
sabe hablar de orejas

Con qué ética el FMI y el
Banco Mundial premian a
México con estrellitas

Roberto Fuentes Vivar*


En estos momentos se desarrolla en Washington, la reunión conjunta de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en donde México ha comenzado a recibir las estrellitas anuales de buena conducta, a pesar de que todos los estudios de ambos organismos señalan que la economía de nuestro país deja mucho que desear.

En información previa a la reunión, el Fondo Monetario Internacional redujo las expectativas de crecimiento de México, mientras que el Banco Mundial señaló que las reformas de Enrique Peña Nieto aún no tienen beneficios para la población.

Los datos económicos en nuestro país siguieron a la baja y como muestra se encuentran los índices de confianza empresarial que cada día descienden más. Por ejemplo esta semana se presentó el Indice de Confianza de los Constructores, que se encuentra en un nivel inferior a 50 puntos base, el peor comportamiento en tres años.

Sin embargo, el FMI y el Banco Mundial siguen apostando a México que ha cumplido a pie juntillas todas sus recetas y, desde luego Enrique Peña Nieto, está feliz porque supuestamente cada día llega más inversión extranjera.

Hoy estuvo con los directivos de la Ford y hace unos días con los de la Toyota y en ambos casos hubo festejo, por el aumento de inversiones. Sin embargo, como México sigue las recetas del FMI y el Banco Mundial, no todo es color de rosa.

Mientras en Los Pinos se festeja la inversión automotriz, en Guanajuato –lugar en donde operan plantas Ford y Toyota- extrabajadores de la armadora Mazda siguen denunciando una nueva forma de esclavitud en México, la de los trabajadores de esa industria.

Según narraron desde que iniciaron hace dos días una campaña de denuncia, en Mazda, los trabajadores se convulsionan por las largas jornadas de trabajo, pero los capataces –como si fuera la Inglaterra del siglo 18- piden que los enfermos sean retirados por sus compañeros, pero sin afectar la línea de producción.

Tan sólo de Mazda han sido despedidos 20 trabajadores por denunciar atropellos laborales como acoso sexual, jornadas de trabajo fuera de las leyes mexicanas, condiciones que llevan a los obreros a sufrir problemas de tendones y de columna.

Pero en Los Pinos solo existe la realidad de la inversión como las dos anunciadas en esta semana en Toyota y Ford. Claro, por esta ceguera, en Washington recibirá nuevamente estrellitas de buena conducta por parte del FMI y el Banco Mundial.

Pero ¿quiénes son los que otorgan esas estrellitas a México? Son, por ejemplo, el exdirector gerente del FMI, Rodrigo Rato a quien hoy en España un juez ordenó que se bloquearan sus cuentas porque se le investiga de un delito similar al lavado de dinero, al enviar fuertes cantidades a paraísos fiscales.

Son personajes como Christine Lagarde, la actual directora gerente del mismo FMI, a quien desde el año pasado investiga la justicia francesa por "negligencia" cuando era ministra de Economía en la adjudicación de 403 millones de euros que el gobierno de Sarkozy suscribió como reparación por las supuestas pérdidas que sufrió el empresario Bernard Tapie, amigo del entonces presidente de la República, en la venta de Adidas por parte del Crédit Lyonnais.

Son también personas como Dominique Strauss-Kahn, también expresidente del FMI; quien fue acusado de abuso sexual a una camarera del hotel donde se hospedaba en Nueva York, además de que en Francas fue detenido por acusaciones de proxenetismo agravado e implicación.

Son personajes como Paul Wolfowitz, exdirector del Banco Mundial, quien enfrentó un escándalo durante su mandato porque otorgó a su novia altos salarios (casi 200 mil dólares libres de impuestos) pagados por el propio Banco Mundial, a costa de las cuotas de socios como México.

Ese tipo de personajes son los que dictan las normas de ética financiera que nuestro país sigue sin enmendarles ni una coma. Por eso, Enrique Peña Nieto aplaude la inversión automotriz, pero olvida los derechos de los trabajadores. Como dice el filósofo del metro: En Washington, el burro sabe hablar de orejas.
 
*Comentario para Radio Educación/17 de abril

 

 

 


Friday, April 10, 2015

El filósofo del metro dice:

Buenas noticias que no
se reflejan en el bolsillo
son malas noticas

La ostentación indigna a los mexicanos

Roberto Fuentes Vivar*


Finalmente David Korenfeld renunció a su cargo como director de la Comisión Nacional del Agua, luego de que se difundieron videos en los que el funcionario utilizó un helicóptero oficial para asuntos particulares, concretamente para viajar con a Vail, Colorado, Estados Unidos.

La renuncia era necesaria para tratar de mantener un poco de decoro en la administración pública. Pero fuera de la cuestión jurídica que representa usar recursos públicos para fines particulares, hay algo que vale la pena analizar a raíz de este caso que concluyó con la dimisión del funcionario.

Se trata de la poca sensibilidad política que han mostrado los funcionarios de este sexenio. No les importa hacer gala de ostentaciones y lujos, cuando la sociedad en general se encuentra abrumada por una situación económica de supervivencia.

He hablado recientemente con varios profesionales de diversas áreas y nadie recuerda una crisis tan severa como la que vivimos en estos momentos, pero parece ser que a los funcionarios no les importa el sentimiento de la sociedad, sino que la ofenden al mostrar una forma de vida lujosa y ostentosa.

Los ejemplos son muchos. Aquí menciono solo los que me vienen a la mente en este momento, además del caso de Korenfeld que se paseaba tranquilamente por Vail, mientras en México millones de mexicanos carecen de agua.

Otro caso de ostentación es que Telemundo difundió un video –que por cierto ya fue retirado- en donde Angélica Rivera y los hijos de la pareja presidencial mostraban sus riquezas en Beverly Hills, una de las zonas más caras de Estados Unidos.

¿Quién no recuerda por ejemplo al presidente del Partido Revolucionario Institucional, César Camacho Quiroz, mostrando su reloj de 750 mil pesos, mientras la clase media mexicana aumenta su endeudamiento para tratar de mantener su estatus social?

Desde luego está el caso de la Revista Hola que dedicó 40 páginas de la visita de Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera a Gran Bretaña y daba detalles de los lujosos vestidos y de los atuendos de la pareja presidencial, además de que fue muy criticada la comitiva de más de 200 personas que acompañaron al presidente a esa gira por el viejo continente.

También fueron ostentosas las vacaciones del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, a quien se vio paseando por la sierra tarahumara, con su familia y un equipo de guardaespaldas que parecía un dignatario extranjero.

Otro episodio reciente es el del hijo del director del Infonavit, Alejandro Murat, posando junto a su Porsche, en Oaxaca, un estado de la República que es de los que registra los mayores niveles de pobreza del país.

Lamentablemente parece ser que todos estos funcionarios carecen de la más elemental sensibilidad política, pues en estos momentos hacer gala de ostentación significa un golpe más a la sociedad que se encuentra adolorida por su situación económica.

Incluso, ayer Enrique Peña Nieto decía que los mexicanos no vemos las buenas noticias. Esta afirmación nuevamente significa un golpe a la sociedad que está alejada de las supuestas buenas noticas que se registran en la macroeconomía.

Es cierto que hay buenas y basta un ejemplo, en marzo, la venta de automóviles nuevos fue la más alta desde 2007. Lamentablemente sí es una buena noticia para un millón de mexicanos que son los que tienen acceso a adquirir de manera regular un vehículo nuevo. Pero un millón de automóviles al año representa sólo un beneficio para el uno por ciento de la población.

Mientras tanto, la sociedad está aterrada porque los precios suben cada vez que se acude al supermercado, aunque lo niegue el INEGI, porque la violencia no cede, aunque la secretaría de Gobernación y el INEGI opinen lo contrario y por el posible aumento en las tasas de interés que pondría en jaque a lo que queda de la clase media mexicana.

Lamentablemente, los funcionarios viven en su mundo de oropel, desde donde se ve la realidad. Como dice el filósofo del metro: buenas noticias que no se reflejan en el bolsillo son malas noticias.
 
*Comentario para Radio Educación/10 de abril de 2015 

 

 

 

Friday, April 03, 2015

El filósofo del metro dice:

James Bond nos dejó
con el Jesús en la boca

Poncio Mancera prefiere la
modernidad extranjera a
las tradiciones mexicanas

Roberto Fuentes Vivar*


La semana santa de este año será recordada por que James Bond venció a Jesucristo y el vía crucis que desde hace 15 años se realizaba en el zócalo tuvo que ser trasladado a un ex convento situado a unas 10 cuadras de la plaza de la constitución, el de Regina Coeli, en la calle de Regina.

Así como hace dos mil años Jesús expulsó del templo de Jerusalén, a los vendedores y cambistas, ahora las autoridades, cual fariseos modernos expulsaron a los miembros de la compañía Teatro Clásico Fénix Novohispano.

Las autoridades capitalinas, dirigidas por Miguel Ángel Mancera, como las de hace dos mil años no se lavaron las manos sino que se las ensuciaron y lo mismo expulsaron a los actores que escenifican el vía crucis, que a los padres de familia de Ayotzinapa, a quienes por segunda vez se les negó la entrada al templo de la plaza de la Constitución con motivo de la filmación de la película Spectre.

Curiosamente, el héroe contemporáneo James Bond, ese agente británico que acaba con quien se le ponga enfrente, llegó fortalecido a México, tras de que el presidente Enrique Peña Nieto visitara precisamente las tierras británicas hace apenas unas semanas.

Los actores novohispanos primero pidieron, luego protestaron porque les negaron el permiso, más tarde volvieron a pedir autorización y en tres ocasiones, como si fuera el gallo que canto tres veces antes de que Pedro negara a Jesús, les fue rechazada su petición de escenificar la pasión de Cristo en la plancha del zócalo.

Lo curioso es que las autoridades, en vez de obtener un beneficio por haber priorizado la filmación, tuvieron un maleficio. Primero pagar casi 20 millones de dólares (como las treinta bíblicas monedas de plata) para que cambiaran el guion y hasta pusieron condiciones.

Una de ellas es que el malo del filme no fuera mexicano. Otra que los criminales peliculescos no tuvieran como objetivo al jefe de gobierno del distrito federal, sino a alguien ligado a la mafia internacional y tercero que una de las actrices estelares fuera mexicana.

Los productores de la cinta Spectre concedieron –cual mago de oriente- los tres deseos. Claro, detrás del gobierno estuvieron inversionistas mexicanos que se pusieron a mano con los productores, en una acción digna de los mercaderes expulsados del mercado Jerusalén.

 Otra de las razones por las que el filme se convirtió en maleficio en vez de beneficio, es que –como siempre- los comerciantes del centro histórico se quejaron por las bajas ventas obtenidas por el cierre de calles. Magnánimo el nuevo Poncio Mancera capitalino, accedió a sus peticiones y ahora gozarán de exenciones fiscales. Todo sea por lavarse las manos.

Lamentablemente, las medidas coyunturales implementadas por Miguel Ángel Mancera con motivo de la filmación de la cinta de James Bond, tienen consecuencias que van más allá de esta semana santa.

Definitivamente el negarle dos veces el acceso a los manifestantes de Ayotzinapa, es una apuesta en la que Poncio Pilatos actúa en favor del César, pues piensan que de esta manera se desinflará un movimiento social, como hace dos mil años las autoridades romanas pensaron que se desinflaría el movimiento social que comenzó Jesús.

Miguel Ángel Pilatos, este año, ha descubierto su verdadero interés político. Basta señalar que hace unos días, cuando se realizó el concierto de Santana en El Ángel, su gobierno calculó 70 mil asistentes, cuando en marchas multitudinarias por Ayotzinapa se ha registrado el triple de asistencia y las autoridades consignaron veinte mil manifestantes.

Pero regresando a la Semana Santa, hoy viernes santo, en estos momentos Daniel, el Cristo de Iztapalapa y no Daniel Craig, el actor que encarna a James Bond, está representando la pasión en el cerro de la Estrella y reiterará la frase: en verdad os digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. Al fin ya se suspendió la Ley Seca. Como dice el filósofo del metro: James Bond se filmó con el Jesús en la boca.
 
*Comentario para Radio Educación/3 de abril de 2015

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006