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Friday, January 29, 2016

El filósofo del metro dice:

Crecer sin distribuir
es aumentar la ilusión

Durante 2015, hubo una
economía  contradictoria

Roberto Fuentes Vivar*

Ya comenzaron a presentarse algunos datos finales del comportamiento durante todo el año pasado y el resultado puede resumiré en que 2015 fue un año de altas contradicciones económicas.

Esta mañana, el INEGI dio a conocer su estimación oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) Trimestral, en la cual señala que de septiembre a diciembre la economía creció 0.6por ciento, con respecto al trimestre anterior y 2.5 por ciento, con relación al mismo periodo del año pasado, lo que dio un resultado anual de 2.5 por ciento.

Esta cifra podría considerarse positiva si se compara con el nulo avance o hasta el decrecimiento en algunos países de América Latina y hasta más favorable que el incremento del PIB en Estados Unidos, que fue de 2.4 por ciento.

Sin embargo, hay varios elementos para señalar que el crecimiento de 2.5 por ciento no se reflejó en el bolsillo de los mexicanos, quienes por el contrario nos endeudamos más y tenemos menos empleo. Un ejemplo es el propio INEGI informó hace unos días que en diciembre el desempleo volvió a repuntar a casi 4.4 por ciento.

Otro de los aspectos en donde puede verse que el crecimiento no fue parejo, es que los bancos comenzaron a reportar sus estados financieros del año pasado. Hasta el momento Banorte y Santander son los que han presentado sus resultados y en ambos casos hay un crecimiento de dos dígitos en crecimiento de su cartera de crédito.

Banorte la aumentó en 10 por ciento para llegar a un total de 518 mil millones de pesos y Santander en 17 por ciento para alcanzar 547 mil millones. Esto quiere decir que entre estos dos bancos hay una cartera de más de un billón de pesos, lo que significa que en promedio cada mexicano adulto le debe solo a estos dos bancos algo así como 10 mil pesos. En síntesis los mexicanos terminamos el año más endeudados con los bancos privados que en 2014.

Otro elemento que es muy grave para la economía es que la balanza comercial registró un déficit de 14 mil millones de dólares durante 2015, uno de los desequilibrios más altos de la historia. Lo más preocupante es que la compra el exterior de bienes de consumo que incluyen desde chocolates, hasta autos o lavadoras de lujo, llegó a 56 mil 279 millones de dólares, mientras que las exportaciones de crudo solo fueron de 23 mil 432 millones de dólares.

Es decir que por cada dólar de petróleo que vendimos al exterior, compramos dos dólares en productos terminados que en nada benefician a la economía nacional.

Desde luego, estas importaciones también gravitan sobre el peso mexicano y son uno de los elementos que hacen que la moneda mexicana cada día pierda más valor. Si se toman en cuenta los más de 25 mil millones de dólares en que han caído las reservas y estos casi 60 mil millones de dólares de compras suntuarias, durante el año pasado salieron del país casi 90 mil millones de dólares, más de un billón 600 mil millones de pesos, que bien hubieran servido para impulsar la economía a través de la construcción de infraestructura o de aumentos salariales que beneficiaran al mercado interno

¿No será este el momento oportuno, para que exista una economía más pareja y se frenen las importaciones suntuarias? Como dice el filósofo del metro: crecer sin distribuir no es crecimiento, es ilusión.

*Comentario para Radio Educación/ 30 de enero de 2015

Friday, January 22, 2016

El filósofo del metro dice:

Ni Arabia ni Davos
nos van a salvar, mientras
las dependencias públicas
dependan del exterior

Otra semana crítica para
la economía mexicana


Roberto Fuentes Vivar*
 
Otra vez fue una semana crítica para la economía mexicana, con lo que suman tres s al hilo en condiciones desastrosas, es decir todo lo que va de este 2016. Por primera vez en la historia el dólar llegó a cotizarse arriba de 19 pesos, mientras que el precio de la mezcla mexicana de crudos se cotizó por debajo de los 20 dólares por barril.

Si bien es cierto que hoy hubo un ligero repunte en el peso y el precio del petróleo, hay que señalar que en el caso de la moneda mexicana ha sufrido una devaluación de más de 30 por ciento desde el primero de enero de 2015, cuando la cotización se encontraba en 14 unidades por divisa estadounidense.

En lo que se refiere al precio del crudo sigue en picada y el ligero repunte de hoy puede considerarse momentáneo, pues seguramente los petroprecios se mantendrán a la baja, al grado de la calificadora Moodys puso a Petróleos Mexicanos, al igual que a la mayoría de las petroleras del mundo como candidata a una rebaja en su calificación por el riesgo sustancial de que los precios se mantengan bajos.

La caída de los petroprecios es tan grave a nivel interno para México, que por primera vez en la historia, las exportaciones agroalimentarias durante 2015 fueron superiores a las petroleras, ya que alcanzaron un nivel de 27 mil millones de dólares, mientras que las petroleras apenas sumarán 25 mil millones de dólares.

Desde luego que de nada sirvió la presencia de Enrique Peña Nieto en la Conferencia Internacional de Energía en Riad hace unos días, ni los acuerdos que firmó con las empresas petroleras del medio oriente, pues los precios en lugar de subir bajaron durante su gira por esos países.

Otro de los aspectos interesantes de la semana es que aún no termina el primer mes del año y ya comenzaron a bajar los pronósticos de crecimiento para este año, como lo hizo hace unos días el Fondo Monetario Internacional que rebajó en dos puntos sus expectativas para nuestro país.

Precisamente por la caída de los precios del petróleo, el dólar sigue subiendo, pues al no haber exportaciones manufactureras que atraigan divisas para la economía, el peso continúa su descenso, a pesar de las fuertes subastas diarias de hasta 400 millones de dólares.

Otro aspecto importante es que por primera vez, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, reconoció que hay que prepararnos para las fugas de capital. Parece ser que apenas descubrió que los sacadólares se han beneficiado con los 25 mil millones de dólares en que han caído las reservas en menos de un año. Incluso hasta el secretario de Hacienda, Luis Videgaray señaló la posibilidad de que se modifique el esquema de subastas que ha demostrado no ser tan eficiente.

Todos estos elementos se presentan como contexto de la reunión del foro económico Mundial de Davos, a donde ya llegó Enrique Peña Nieto, para sustentar alguna conferencia, en donde seguramente culpará la volatilidad internacional de todos los males que aquejan a nuestra economía, al igual que lo han hecho Luis Videgaray y Agustín Carstens.

Lo cierto es que el mundo se está enfrentando a una gran falla estructural, como dicen los economistas, pues se ha privilegiado a la economía especulativa por sobre la economía productiva y a los mercados externos por sobre los internos.

Precisamente esa falla estructural es la que puede notarse en México, en donde seguimos esperando que crezcan las exportaciones manufactureras y petroleras para poder crecer, mientras que el mercado interno prácticamente se encuentra olvidado, arrumbado en el desván.

El ejemplo más claro es el de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM),  que presentó ayer el INEGI, en el que se indica que al menos 10 de las ramas manufactureras han reducido el uso de su capacidad instalada y las remuneraciones crecen muy por debajo de las posibilidades reales. Como dice el filósofo del metro: ni Arabia ni Davos nos van a salvar mientras las dependencias públicas dependan del exterior.
 
*Comentario para Radio Educación/22 de enero de 2016

Friday, January 08, 2016

El filósofo del metro dice:

Mientras más alto volamos
nos duele más lo tupido

Desastre, la primera
semana de este año

Roberto Fuentes Vivar*


La primera semana financiera del año fue definitivamente desastrosa. A pesar de que hoy los mercados bursátiles asiáticos y europeos comenzaron a recuperarse, las pérdidas continúan y seguramente la volatilidad continuará durante la próxima semana.

Los primeros días de 2016 fueron de una especie de terror en los mercados bursátiles, cambiarios y petroleros. Nada más para comenzar las jornadas financieras del año, hubo un lunes negro, al que se le agregó un jueves negro y un viernes de incipiente recuperación.

Para México fue una semana tan oscura que estuvo marcada por marcas históricas negativas. El peso rebasó la barrera de los 18 pesos por dólar y ni siquiera hoy logró ganar terreno a pesar de que el Banco de México inyecto 400 millones de dólares para tratar de detener su caída.

La mezcla mexicana también tuvo una de sus peores semanas, pues se cotizó incluso por debajo de los 25 dólares por barril. Es decir que cada litro de petróleo crudo se vendió a menos de tres pesos, lo que está poniendo en jaque a las finanzas públicas.

¿Por qué están cotizándose a la baja todos los mercados? La respuesta es muy sencilla, la economía de China sólo crecerá seis por ciento en este año, cifra inferior al 9 o 10 por ciento en que logró avanzar de manera sostenida durante muchos años.

Desde luego, que existe una especie de juego de vencidas entre los alrededor de dos mil especuladores internacionales que manejan algo así como un billón de dólares de capitales golondrinos y el gobierno central chino.

De hecho el freno a la caída de la bolsa china que arrastró durante la semana a todos los mercados a la baja, detuvo su picada, porque el gobierno decidió dar marcha atrás a los mecanismos mediante los cuales se frenó la venta de acciones. Una cosa interesante es que a partir de mañana 9 de enero, el gobierno chino decretó que los grandes accionistas solo podrán vender un máximo de un 1% de sus títulos en tres meses, entre otras medidas.

Al problema económico de China se suman, a nivel mundial, varios otros hechos, como la ruptura de relaciones entre Arabia Saudita e Irán que afecta directamente al mercado petrolero, como el enfrentamiento Polonia y posiblemente Hungría en contra de la Unión Europea por la decisión polaca de regular los medios de comunicación, como la crisis en Siria y algunos otros factores que están poniendo en jaque al neoliberalismo mundial y a la globalización.

En México la situación es grave porque en la primera semana financiera, el peso volvió a devaluarse para llegar a su más bajo nivel en la historia, la esperanza de que nuestro país podría crecer al ritmo que preveían las autoridades, de 3.5 por ciento, han comenzado a desvanecerse y la posibilidad de que la economía de Estados Unidos crezca de tal manera que aumenten las exportaciones manufactureras está cada vez más lejana.

Lamentablemente la caída de los precios del crudo, arrastra a buena parte de la economía. En este sentido, el análisis semanal del Centro de Estudios económicos del sector Privado (el CEESP)  prevé que este año el gasto público en inversión se reduzca 21 por ciento, por lo que habrá caído 30% entre 2015 y 2016. Esta cifra, según el propio organismo de análisis es la más baja desde la década los 40 del siglo pasado.

Así las cosas, la economía mexicana comenzó el año convertida en un desastre y al parecer los únicos beneficiarios serán los grandes capitales que han especulado con el peso y con la bolsa. Como dice el filósofo del metro: mientras más alto volamos nos duele más lo tupido.
*Comentario para Radio Educación / 8 de enero de 2016

 

 
EL SENDERO DEL PEJE senderodelpeje.comNoticias sobre Andrés Manuel López Obrador y la política mexicana hacia el 2006